LUCÍA BALDOMIR
Los trabajadores de Montevideo que reciben el salario mínimo son pobres y los del resto del país urbano están al filo de serlo, según la última medición del Instituto Nacional de Estadística (INE).
Desde julio pasado el salario mínimo es de $ 3.244 mientras que, según el Instituto Nacional de Estadística, los montevideanos con ingresos per cápita inferiores a los $ 5.075,12 son consideradas pobres. Debajo de los $ 1.478,80 son indigentes.
En el resto del país urbano la línea de pobreza está sustancialmente por debajo de la que se toma en cuenta para los montevideanos y es inferior al salario mínimo: $ 3.176,15.
En el resto del país una persona es indigente cuando su ingreso per cápita es inferior a los $ 1.123,53.
Las diferencias que existen entre Montevideo y el Interior se basan en que la canasta de alimentos tiene una composición diferente y los precios pueden variar.
El último ajuste del salario mínimo se hizo en julio de 2007 cuando se fijó en $ 3.244, 5,49% más que lo que regía desde enero de ese año. Tal como ocurre todos los años este mes debería volver a variar. Aun así el valor actual se ubica por debajo de todos los registros de la línea de pobreza para Montevideo, al menos, desde enero de 2006.
En enero de 2007 la línea de pobreza para Montevideo se ubicaba en $ 4.382,08 y la de indigencia en $ 1.276,86. En el resto del país urbano indigente era quien tenía un ingreso per cápita inferior a los $ 970,11 y pobre quien recibía menos de $ 2.742,44.
Fuentes del INE dijeron a El País que si bien el dato "podría tomarse como referencia" para el ajuste del salario mínimo por parte del Ejecutivo, es algo "que no se hace".
Los empleados del sector doméstico o rural cuentan con un salario mínimo diferencial inferior considerando que tienen incluidas en sus retribuciones otras compensaciones como comida, vestimenta o vivienda.
PRECIO. El valor de la línea de pobreza resulta de la multiplicación del valor de la canasta básica de alimentos por un coeficiente estipulado por el Instituto Nacional de Estadística que determina el ingreso mínimo que tiene que tener una persona no sólo para sobrevivir sino para solventar gastos básicos no alimentarios vinculados a la vestimenta y servicios. La canasta básica sólo incluye el precio de los alimentos mínimos necesarios para sobrevivir al mes. Si bien puede ser que en un hogar haya personas sin ingresos, la medición del INE toma en cuenta que si el total de dinero que reciben lo dividen entre los integrantes de la familia el mínimo por cada uno para no ser indigente es determinado monto.
En un contexto de inflación alta, el hecho de que el valor de la canasta básica de alimentos se multiplique para obtener el valor sobre el cual la persona deja de ser pobre hace que el resultado se potencie.
Si bien a diciembre pasado la canasta básica de alimentos era de $ 1.478,80 la línea de pobreza se ubicó en los $ 5.075,12 para Montevideo, descendiendo 0,15% respecto a noviembre siguiendo la variación a la baja de los precios (que en diciembre fue de 0,30%).
A lo largo de 2007 el umbral de la línea de pobreza se fue incrementando hasta tocar su punto máximo en octubre en que se ubicó en $ 5.100,21 luego de lo cual descendió en noviembre y diciembre acompañando la reducción de precios.
La canasta básica que toma el INE para medir el nivel de pobreza e indigencia en Montevideo contiene 43,7 kilos distribuidos en panes, harina, arroz, pastas, carnes y derivados, pescados y mariscos, lácteos, huevos, aceites, verduras, legumbres, tubérculos y frutas, azúcar, café, té, yerba y cacao, bebidas no alcohólicas y otros alimentos como mermeladas. La canasta que se releva para el resto del país urbano contiene los mismos ingredientes sólo que en una proporción menor con un total de 39,62 kilos.
Tanto en la referencia para Montevideo como para la del Interior el componente de verduras representa el 29% del total de la canasta en kilos.
Las cifras
3.244 Es el salario mínimo nacional en pesos que está vigente desde julio de 2007 tras haber aumentado 5,49% respecto al valor de enero.
5.075 Es el dinero que debe recibir cada montevideano para ubicarse por encima de la línea de pobreza que establece el INE.