RICARDO SOSA
La recaudación del Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) superó en 5,8% las estimaciones oficiales. Las pérdidas por la baja de las tasas del IVA fueron tres veces superiores a las ganancias por la ampliación de la base imponible.
Entre agosto y diciembre se recaudaron U$S 218 millones. El 88,7% fue por el impuesto sobre las rentas de salarios y honorarios y el 11,3% sobre rentas de capital, que se aplica sobre depósitos y alquileres. La estimación oficial es que la recaudación se reparta 90% y 10% respectivamente.
La diferencia fue de U$S 12 millones con lo estimado, lo que marca "casi una coincidencia con los supuestos fijados en abril" de 2007, dijo a El País el director de Impositiva, Nelson Hernández.
La recaudación de IRPF sobre los salarios fue 4,3% superior a las estimaciones oficiales, mientras que los ingresos por rentas de capital excedieron en 19,2% lo previsto.
Excepto en agosto, en el resto de los meses hubo un desvió por encima de las proyecciones. El más fuerte fue en diciembre donde el IRPF por salarios fue 25,6% superior a lo previsto y el que grava las rentas de capital fue 120,8% mayor. En agosto los ingresos por IRPF estuvieron 19,2% por debajo mientras que en septiembre fueron 6% superiores, 3,9% en octubre y 16,2% en octubre.
Hernández dijo que todavía falta información para conocer la evolución exacta del IRPF. Los datos del cierre de año divulgados ayer corresponden a los anticipos hechos hasta noviembre por lo que falta el ajuste de diciembre.
Así se obtendrá el pago que deben hacer los asalariados ajustado por los anticipos. Sobre mayo habrá un nuevo ajuste, en este caso, de los trabajadores con más de un ingreso.
En el informe divulgado ayer se destacó que la recaudación del IRPF sobre salarios y honorarios fue sólo 1,35 veces superior a los ingresos del Impuesto a las Retribuciones Personales de 2006. Tomando una base anual se calculó que los ingresos del IRPF llegaron al 1,69% del PIB mientras los del IRP llegaron a 1,25%.
Se estimó que lo que se perdió por la baja de las tasas básica y mínima del IVA y la eliminación del Cofis fue tres veces lo que se ganó con la extensión de la base imponible.
En principio se había previsto que los cambios en el impuesto iban a tener un impacto "neutro" en la recaudación, lo que no se vio así en el primer semestre de aplicación del nuevo régimen fiscal. Para Hernández es muy probable que se trate de "pérdidas estructurales".
A pesar de estas pérdidas, la recaudación del IVA creció 13,3% real durante el año liderando un aumento de los ingresos de Impositiva en 2007 de 7,3%. Con el nuevo sistema no hubo cambios en la presión tributaria que de representar el 18,7% en 2006 pasó a 18,6% el año pasado.
Según la DGI, si se excluyera el efecto del cambio del sistema y el menor pago de impuesto a la renta de las empresas públicas la suba de ingresos sería "del orden de 18%".
En 2006 la recaudación bruta subió 8,2% y en 2007 7,2%.
Hernández dijo que a pesar del mayor crecimiento del PIB, Impositiva cumplirá la meta de ingresos relacionada con la actividad, algo que no pudo lograr en 2006.
El año pasado bajó 1,2% el ingreso por Imesi (por la eliminación del impuesto sobre el gasoil). A pesar que hubo una caída en el Impuesto a las Transmisiones Patrimoniales es "cada vez" menor y demuestra que la actividad inmobiliaria está dejando atrás el efecto negativo inicial de la reforma.
Ingresos se acercan a su tope
El informe de Política Monetaria del Banco Central del tercer trimestre dice que la recaudación de la DGI está "acercándose marginalmente a la evolución de su base imponible, pudiendo esto reflejar un agotamiento en la ganancia de su eficiencia".
Para el director de Rentas, Nelson Hernández, dijo que es natural que haya "tendencias decrecientes" en los aumentos de recaudación pero dijo que no se puede estimar que se haya llegado a un techo de ganancia por mayor eficiencia.
Si bien se puede llegar a un piso de evasión estructural en el corto plazo, se está trabajando "a mediano plazo" para que ese piso vaya convergiendo a menores niveles.
El informe de Impositiva destacó que el 36% de la mejora de la recaudación del IVA entre 2003 y 2006 estuvo asociado a la mejora en la eficiencia de la recaudación y el resto al efecto de la mayor actividad.