Una policía con más de diez años de servicio se encadenó hoy frente a la sede del Ministerio del Interior para reclamar ayuda social y denunciar supuestos actos de discriminación racial de sus superiores.
Luz de Alva Alanis, de 43 años y madre de cuatro hijos de entre 3 y 18 años, uno de ellos discapacitado, actualmente es policía de servicio con tareas administrativas en una comisaria de Montevideo, pero tiempo atrás era policía ejecutiva con porte de arma y tareas de vigilancia.
"La situación es difícil y delicada porque se mezclan reclamos económicos con una situación social muy difícil", dijo a Efe Héctor Giménez, vicepresidente del Sindicato Policial del Uruguay que apoya los reclamos.
"Al no ser en la actualidad policía ejecutiva Alanis no puede realizar tareas de vigilancia fuera de su horario como forma de incrementar sus ingresos, ni pudo acceder a un crédito social, debido a una supuesta deuda de un crédito anterior", agregó.
La mujer denunció en medios de prensa locales que fue discriminada por un jefe de policía, "supuestamente" por su "condición de mujer de raza negra", afirmó.
"Vivo casi en la indigencia en una casa muy humilde que arriendo y que hace poco me robaron", agregó.
"He reclamado en varias ocasiones ayuda a las autoridades policiales y como no tuve respuesta, no me quedó otra forma de llamar la atención que encadenarme con mis hijos en la puerta del Ministerio", agregó.
El viceministro del Interior y ministro interino, comisario inspector retirado Ricardo Bernal, recibió hoy a Alanis, su abogado y dos delegados del Sindicato de Policía para intentar una solución a la situación, agregó Giménez.
En base a EFE