Violencia en Bagdad

Bagdad - Las fuerzas iraquíes, apoyadas por los estadounidenses, se enfrentaron a las milicias chiitas en Bagdad durante un ataque que se inscribe en el objetivo de recobrar el control de la capital, escenario de violencias confesionales y al borde de la guerra civil.

Los combates en Ciudad Sadr, el barrio popular radical chiita, plaza fuerte del ejército del Mehdi, la milicia del caudillo radical Moqtada Sadr, duraron varias horas en la noche de ayer a hoy, según diversos testigos.

Según el ministerio iraquí de la Defensa, dos milicianos fueron muertos y tres heridos. Dos soldados iraquíes también resultaron heridos en estos enfrentamientos.

Una fuente del hospital Imam Ali afirmó que tres personas, entre las cuales una mujer y su hija pequeña, habían muerto. El ejército estadounidense sólo señaló un "soldado de la coalición" herido.

"El ejército iraquí efectuó un ataque para detener a un dirigente" del ejército del Mehdi, la milicia del jefe radical chiita Moqtada Sadr, afirmó un portavoz del ministerio de la Defensa.

"Cuando llegaron cerca de su casa, fueron recibidos a tiros y respondieron. El ataque duró dos horas", agregó.

"Las fuerzas de ocupación efectuaron un ataque debido a las manifestaciones (del viernes), utilizando bombardeos aéreos contra casas. Esos ataques mataron e hirieron a varias personas y quemaron numerosas casas", afirmó el jeque Abdul Zahra Al-Suwaidi, un responsable del movimiento de Moqtada Sadr en Bagdad.

Un fotógrafo de la AFP fue testigo de los ataques aéreos.

Según los norteamericanos, la operación estaba dirigida contra miembros de un escuadrón de la muerte.

"Las fuerzas iraquíes, y sus consejeros de la coalición fueron blanco de disparos desde que llegaron al objetivo. Los disparos persistieron durante toda la operación y siguieron cuando partían", explicaron en un comunicado en el que no se habla de ataques aéreos.

Ciudad Sadr, bastión chiita radical de unos 2,5 millones de personas, es considerada como el santuario de los "escuadrones de la muerte" por las fuerzas iraquíes y estadounidenses. Las milicias chiitas son acusadas de proporcionar la mayoría de sus efectivos.

La pacificación de la capital iraquí, donde los estadounidenses comenzaron a desplegar 3.700 soldados suplementarios, se anuncia difícil.

Hoy, el ejército estadounidense reconoció haber perdido tres soldados en la explosión de una bomba casera el domingo en la región de Bagdad.

Siempre en Bagdad, el propietario de una tienda de teléfonos portátiles y un peluquero fueron muertos el lunes en la mañana en dos ataques separados.

Seis soldados iraquíes y un insurgente fueron muertos y quince soldados heridos en el ataque de un puesto de control en Baladruz, al norte de la capital.

En Mosul, a 370 km al norte de Bagdad, dos policías fueron muertos y cuatro heridos en un tiroteo.

Los cuerpos de un civil y de un policía, muertos a balazos, fueron descubiertos el lunes en Kut, a 175 km al sur de la capital.

En Tikrit, ex plaza fuerte del derrocado presidente Saddam Hussein a 180 km al norte de Bagdad, fue instaurado un toque de queda el lunes en la mañana, para permitir que los funerales de 15 personas muertas el domingo en un atentado suicida durante un entierro, pueden desarrollarse sin incidentes.

Durante el mes de julio, unas 150 operaciones han sido efectuadas a través del país por el ejército iraquí, apoyado por la fuerza multinacional, durante las cuales 25 "terroristas" fueron muertos y 300 arrestados, según un comunicado del estado mayor de las fuerzas armadas iraquíes.

AFP

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