El Tribunal de Cuentas (TC) considerará la próxima semana un informe de auditoría practicado en la Dirección de Loterías y Quinielas cuando la dirigía Orestes González, donde se produjo un faltante de dinero por varios millones de pesos.
Cuando se resuelva el dictamen, la objeción del organismo será a los procedimientos contables en sí mismos y a la falta de controles internos, explicó a El País una fuente de esa dependencia oficial.
Formalmente. el Tribunal se reunirá el día lunes 7, se adelantó.
La intervención del TC en este asunto en la Dirección de Loterías y Quinielas comenzó meses atrás, cuando se detectó un faltante de dinero en la Dirección, aún bajo la gestión de González. Actuó entonces el representante del Tribunal ante el organismo que descubrió que se había producido la ausencia de dinero a causa de la falsificación de la firma de uno de los jerarcas y el retiro consiguiente de algunos montos.
La maniobra se operaba mediante el estampado de una firma apócrifa sobre una libreta de cheques que estaba a cargo del referido jerarca, hecho que acontecía sin que éste lo notara, pero en una situación que denotando falta total de controles internos.
La aplicación de una auditoría general sobre la operativa contable de Loterías y Quinielas detectó, entonces, que los controles eran inexistentes y que las fallas eran notorias.
A continuación, la intervención arrojó como resultado el retiro en forma indebida de una cifra cercana a los $ 3 millones.
El contador delegado en Loterías y Quinielas preparó un informe para el Tribunal de Cuentas con todo el detalle de la situación, la maniobra, los controles y otros detalles, que será considerado y aprobado, seguramente, en la sesión que los ministros del organismo sostendrán la semana entrante, dijeron los informantes.
EN PROBLEMAS. Esta situación llega en un año particularmente complejo para el organismo, que depende del Ministerio de Economía y Finanzas. A mediados de diciembre, su director González fue procesado con prisión por su gestión como asesor de Juan Carlos Bengoa en la dirección de Casinos municipales.
Además de este problema financiero, los funcionarios denunciaron el mismo día del sorteo del Gordo de Fin de Año, el lunes 24 de diciembre, que a causa del adelanto de la fecha del sorteo -que habitualmente se hace en la última semana del año- sobrevendría en Loterías y Quinielas una menor recaudación que afectaría las arcas estatales. Por ley, entre los cometidos del organismo figura distribuir sus beneficios entre la Comisión Nacional de Educación Física, el INAU, la Biblioteca Nacional, el Hospital Maciel, el Banco de Previsión Social y otras determinadas legalmente.
En una declaración leída por integrantes del sindicato de los juegos de azar poco antes de comenzar el sorteo, los trabajadores dejaron en claro que constituyó una "locura" adelantar el Gordo de Fin de Año, cuando durante más de un siglo se hizo los últimos jueves o viernes del año.
Denunciaron, además, una gran devolución de billetes por no haber sido vendidos, lo que consideran que resultó en un "perjuicio para las arcas del Estado". Hubo aproximadamente un 25% de billetes no vendidos, lo cual, según los trabajadores, representó una merma de $ 45 millones de ingresos, de acuerdo con lo que supone cada punto porcentual de billetes no vendidos. Esto implica también, una menor distribución de recursos entre los organismos mencionados.
La decisión de efectuar el sorteo el lunes 24 fue de González, a quien los funcionarios de Loterías y Quinielas calificaron como "soberbio" cuando se reunieron con él a fin de reclamar que se mantuviera el sorteo en la última semana del año.
La gestión de González
La renuncia que presentó Orestes González como director general de Loterías y Quinielas no marcó, ni por asomo, un punto final para su responsabilidad al frente del organismo. Más allá de este caso concreto sobre el que ahora se pronunciará el Tribunal de Cuentas, la gestión será analizada con detalle desde el punto de vista político. En una actitud que se considera muy elocuente, desde la propia izquierda se ha pedido que tanto la administración de González en Loterías y Quinielas como la de Juan Carlos Bengoa en Casinos del Estado se investiguen a fondo. Adicionalmente, desde la federación nacional de los trabajadores de los Juegos de azar, se han formulado varias denuncias contra los dos ex jerarcas, por entender que tanto Bengoa como González mantuvieron un criterio similar en el ámbito estatal al que desarrollaron en los Casinos Municipales en el período 2000-2005. En esos años los Casinos Municipales perdieron unos U$S 16 millones. En casi la única declaración pública que se recuerde de González tras haberse conocido este caso, declaró a El País a mediados de diciembre: "A mí se me informaba y se me asignaban tareas (en los Casinos Municipales) y yo las cumplía. Era un funcionario municipal", sostuvo, aludiendo a que quien le asignaba esas tareas era Bengoa, persona a la cual él asesoraba. Posteriormente a ese período en los Casinos Municipales, el ministro Danilo Astori, lo nombró como director de Loterías y Quinielas. Y a Bengoa, le confió el cargo de director de los Casinos del Estado.