La vida de Bhutto, una épica de sangre y controversias

El torrente de balas que mató a Benazir Bhutto interrumpió una vida heroica, bañada de sangre y polémicas.

El padre de Bhutto fue ejecutado en la horca y un hermano asesinado a tiros. Ella se convirtió en la primera mujer que ocupó el puesto de un primer ministro en el mundo musulmán, para luego huir de Pakistán durante más de una década por acusaciones de corrupción.

Y cuando finalmente volvió en octubre para organizar la oposición contra el presidente Pervez Musharraf, fue blanco de un ataque dinamitero durante la manifestación multitudinaria organizada para recibirla. Más de 140 personas fallecieron, pero la líder opositora de 54 años resultó ilesa y se abocó por completo a la campaña política.

``Tenemos que modificar un poco nuestra campaña por los ataques suicidas. Continuaremos reuniéndonos con el público. No seremos disuadidos´´, expresó en aquel momento.

Su padre fue Zulfikar Ali Bhutto, descendiente de una familia adinerada de terratenientes del sur de Pakistán y fundador del Partido Popular de Pakistán. El hombre fue presidente y luego primer ministro de Pakistán antes de ser derrocado en un golpe militar en 1977. Dos años después fue ejecutado por el gobierno del general Zia-ul Haq, tras ser declarado culpable de organizar el asesinato de un opositor político.

Un año después, el hermano mayor de ella, Shahnawaz, murió en circunstancias misteriosas en Francia. La familia dijo que fue envenenado, pero no se presentaron acusaciones.

Bhutto había estudiado política y gestión de gobierno en Harvard y Oxford.

Regresó a Pakistán tras la muerte de su padre, y prometió seguir trabajando. Fue detenida varias veces antes de exiliarse en Inglaterra en 1984. Dos años después, volvió nuevamente y lideró manifestaciones en busca del retorno de la democracia.

Tras la muerte de Zia en un misterioso accidente de avión en 1988, Bhutto tuvo al primero de sus tres hijos. Bella, carismática y elocuente, llevó a su partido a una victoria en los comicios y se convirtió en la primera mujer gobernante de un país musulmán.

Su primera gestión fue ensombrecida por alegaciones de corrupción y enfrentamientos con el poderoso ejército paquistaní. Su gobierno fue destituido tras 20 meses en el poder.

Fue reelegida en 1993. Pero tres años después, su hermano Murtaza falleció en un tiroteo con la policía en Karachi. El esposo de Bhutto, Asif Ali Zardari, fue acusado de homicidio. Los cargos fueron anulados, pero Zardari pasó ocho años en prisión por esas acusaciones y otras relacionadas con hechos de corrupción de millones de dólares.

Benazir acusó al presidente Farooq Leghari de estar relacionado con la muerte de Murtaza, y Leghari despidió a su segundo gobierno en medio de nuevas alegaciones de mala gestión. Ella buscó liderar un tercer gobierno, pero perdió ante su principal rival, Nawaz Sharif en 1996.

Bhutto abandonó Pakistán en 1999, poco antes de que un tribunal la declarara culpable de corrupción y le prohibiera dedicarse a la política.

El veredicto fue posteriormente anulado, pero cargado de riesgos. Bhutto permaneció desafiante hasta el final.

``­Bhutto está viva! ­Bhutto está viva!´´, gritó en un acto político en diciembre.

AP

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