Katmandú - Un puente peatonal de acero se derrumbó el martes en el oeste de Nepal bajo el peso de cientos de personas que iban a una feria, las cuales cayeron a un río de aguas heladas. Al menos 15 murieron y 100 desaparecieron, indicaron las autoridades.
Se enviaron tropas a la zona para que apoyaran las labores de rescate. Sin embargo, se vieron obligadas a suspender sus esfuerzos al caer la noche, y había pocas esperanzas de hallar más sobrevivientes en los rápidos del río que recorre las montañas, dijo Anil Pandey, principal funcionario gubernamental del área.
Las autoridades creen que unas 500 personas que viajaban a una feria cruzaban el puente sobre el río Bheri cuando los cables que lo sostenían se reventaron debido al peso, señaló Pandey.
``Algunos de ellos lograron ponerse a salvo, otros cayeron sobre las márgenes, pero los que se hundieron en el río son los que siguen desaparecidos´´, agregó.
Pandey dijo que el puente de 121 metros (400 pies) de longitud fue construido este año. Sin embargo, no estaba diseñado para sostener tanto peso.
Una multitud se congregó en ambas riberas del río para atender a los heridos e intentar salvar a las víctimas. Algunos de los que cayeron se salvaron al aferrarse de los cables del puente.
Para el anochecer, los rescatistas habían recuperado 15 cadáveres, mientras que 32 heridos graves fueron enviados por aire a hospitales en regiones más desarrolladas del país, dijo Dipendra Chetri, un policía que ayudó a rescatar a personas en Chunchu, el poblado donde el puente se derrumbó.
``Es difícil decir cuántos desaparecidos hay, pero la cifra más aproximada que podría dar es de más de 100 personas que podrían estar desaparecidas´´, dijo Purushottam Khatri, otro policía.
Las autoridades temen que pudiera haber mucho más muertos debido a que el río tiene intensas corrientes y es difícil nadar en él. Se reanudará la búsqueda al amanecer, señaló Pandey.
El hecho de que el sitio del accidente esté en una región muy alejada complica el rescate.
Chunchu se encuentra a unos 500 kilómetros (310 millas) al oeste de Katmandú en una zona rural de este país en los Himalayas, en la cual hay pocos caminos pavimentados. Los medios de transportes más usuales son la carreta tirada por bueyes o el trasladarse a pie.
La mayor parte de la infraestructura de la empobrecida región fue devastada por una rebelión comunista de una década que concluyó el año pasado. Los rebeldes maoístas, que controlaban gran parte de la zona, con frecuencia volaban puentes y caminos para dificultar el avance de las tropas gubernamentales.
AP