Tikrit, Irak - Al menos 29 iraquíes murieron hoy al norte de Bagdad en dos atentados suicidas dirigidos contra milicianos sunitas aliados de las tropas estadounidenses en la lucha contra los miembros de Al Qaida en Irak, informaron fuentes policiales y médicas.
El ataque más sangriento causó al menos 25 muertos a la entrada de la ciudad de Baiji, 200 km al norte de Bagdad. Un kamikaze hizo chocar una furgoneta llena de bombonas de gas contra un camión de gasolina parado en un puesto de control conjunto de tropas iraquíes y milicianos sunitas, según un responsable de las fuerzas de seguridad iraquíes que pidió el anonimato. Según el ejército estadounidense, dos suicidas viajaban en el vehículo.
El balance de víctimas, sin embargo, podría aumentar en las próximas horas, ya que 80 personas resultaron heridas en este atentado que se produjo hacia las 03.30 horas (horario de Uruguay), según un médico de Baiji.
El jefe de la policía local, el teniente coronel Salah al Kaissi, fue destituido, anunció el ministerio del Interior, y se decretó el toque de queda en esta ciudad de la provincia de mayoría sunita de Salaheddin, cuya capital es Tikrit, el feudo del fallecido ex dictador Saddam Hussein.
Más al sur, en la capital de la provincia de Diyala, Baquba, a 60 km al norte de Bagdad, otro kamikaze hizo estallar su carga explosiva en un funeral, matando a cuatro miembros de las Brigadas de la Revolución 1920, un ex grupo de rebeldes sunitas que ahora colaboran con los estadounidenses en la lucha contra los partidarios de Osama bin Laden.
Uno de los muertos es Haj Farhan Al Baharzawi, el jefe de las citadas Brigadas en Diyala, según un periodista de la agencia de noticias AFP que asistía al funeral de dos miembros del mismo grupo, muertos la víspera por error a causa de disparos estadounidenses. Un médico confirmó la muerte de cuatro personas, entre ellas Al Baharzawi.
Por otro lado, las fuerzas estadounidenses afirmaron en un comunicado haber matado a "trece terroristas" en una serie de operaciones realizadas ayer y hoy en el centro y el norte de Irak, donde se concentran la mayoría de los actos de violencia.
AFP