Defensor de oficio y comunista, es lo que Gregorio Álvarez dijo querer cuando ayer lo consultó el juez Luis Charles. Estela Tonar es la defensora de oficio de turno y que lo representará legalmente, aunque se desconoce su filiación política.
Ayer, pasada la hora 8, Gregorio Álvarez fue trasladado desde la cárcel para militares y policías hasta el juzgado penal de 19º Turno. Lo hizo esposado, como el resto de los presos que son llevados desde sus centros de reclusión hasta los juzgados. Subió por la escalera tres de los cinco pisos del edificio de la calle Misiones donde funcionan varios juzgados penales.
El juez Luis Charles, quien el lunes decidió su procesamiento con prisión por el delito de desaparición forzada de personas, lo recibió en su despacho sin esposas, como hace con todos los presos que concurren a su escritorio. El magistrado intimó al ex dictador a que, tras la renuncia de sus abogados, designe un nuevo defensor bajo apercibimiento de designar al de oficio. Álvarez respondió que quería un defensor de oficio y que sea comunista. El juez le indicó que le correspondía el defensor de oficio de turno cuando se realizó la audiencia ratificatoria, el pasado cinco de diciembre. Se trata de la abogada Estela Tonar, con quien se comunicaron telefónicamente y aceptó el caso.
Convicción. Álvarez, se jactó en las últimas horas que su reclusión será "por pocos meses, por poco tiempo", en conversaciones que mantuvo con ex represores en la cárcel militar y en diálogos con algunos allegados. Sin precisar en que basaba su presunción, sus interlocutores estimaron que podría aludir a su avanzada edad o por "algún as" que tenga en la manga.
La decisión de optar por un abogado de oficio no fue entendida por los militares procesados. Un equipo de tres abogados civiles, dirigido por el también abogado y coronel retirado Miguel Fernández, se ocupa de la mayoría de las defensas y es financiado por el Ejército. Ricardo Arab y José Gavazzo, son defendidos por sus hijas.
Asume Tonar. Tras la entrevista con el juez, Álvarez fue trasladado nuevamente a la cárcel. En el transcurso de la mañana Tonar concurrió al juzgado y fue enviado un cedulón a las oficinas de los abogados Carlos Curbelo Tammaro y Pedro Montano, notificándoles que cesó su trabajo como defensores de Álvarez. El lunes, los abogados de Álvarez comunicaron por escrito a Charles que renunciaban a su defensa.
Tonar tiene 5 días hábiles para apelar el procesamiento del ex dictador, pero dicho plazo se interrumpe por la feria judicial que comienza el martes próximo, por lo que la abogada tiene plazo hasta febrero para estudiar el expediente y decidir si apela la decisión de Charles.
Tonar posee una trayectoria de aproximadamente dos décadas de actividad como defensora de oficio y está bien reputada entre sus colegas. Ayer estaba sorprendida y contrariada por tener que asumir la defensa de Álvarez, dijeron personas que hablaron con ella.
Delito con pena de 2 a 25 años
Gregorio Álvarez y el marino retirado Juan Carlos Larcebeau son los primeros individuos en ser procesados por el delito de desaparición forzada de personas.
Dicho delito está previsto en el artículo 21 de la ley 18.026, que fue aprobado y comenzó a regir en 2006.
La desaparición forzada tiene prevista una pena de dos a 25 años de penitenciaría. Se considera un delito permanente, mientras no se establezca el destino o paradero de las víctimas.