La Unión de Obreros y Trabajadores del Transporte (Unott) resolvió ayer hacer un paro de 24 horas a nivel nacional antes del 28 de diciembre. La detención de actividades se comunicará a la población el día anterior, a última hora de la tarde, y la medida podría concretarse incluso durante la Nochebuena. Casi un paro sorpresivo. Al menos, con poco margen para planificar alternativas.
Los obreros del transporte ya se habían declarado en conflicto cuando venció el anterior convenio colectivo y negociaron con las cámaras empresariales el actual acuerdo salarial del sector.
La Unott se reunió ayer para tratar la "represión antisindical" que -aseguran- existe en la empresa Copsa y el despido de un dirigente gremial de la compañía Cotmi. El sindicato se declaró en conflicto el viernes por ambos casos.
"Cotmi planteó que estaba de acuerdo con cambiar la carátula del trabajador despedido (por `notoria mala conducta`) y que estaba dispuesta a buscar soluciones económicas, pero no a devolverle el empleo", indicó el dirigente de Unott, Hugo Bosca.
"Fue un acto premeditado de la empresa. El trabajador no pudo cobrarles a todos los pasajeros del ómnibus, pero no se quedó con el dinero de los boletos. Por tanto, estamos frente a un caso de una persecución sindical y ante un despido muy arbitrario", indicó.
Bosca señaló que no se percibe del Grupo de los 12 (cámara empresarial de transporte), una voluntad de destrabar el conflicto.
"La que ha planteado alguna alternativa de negociación ha sido la Asociación Nacional de Empresas de Transporte por Autobús (Anetra). El Grupo de los 12 se caracterizó históricamente, en la época de la dictadura, por no cumplir con los laudos, y aparentemente mantiene todavía esa condición", indicó el dirigente sindical.
DENUNCIA `INFUNDADA`. Para la empresa Copsa, la acusación de los dirigentes que hablan de "persecución sindical" es "absolutamente infundada".
"Ellos denominan `acusación sindical` a la ausencia de diálogo bilateral, que es consecuencia de reiterados incumplimientos de la organización gremial, que restan credibilidad al diálogo. Eso nos ha obligado a trasladar las conversaciones al ámbito del Ministerio de Trabajo, para tener por lo menos un testigo de los compromisos que se asumen", señaló a El País el portavoz de la empresa Copsa, Daniel De Siano.
Según el empresario "es un exabrupto el paralizar el transporte" mientras se dialoga en forma tripartita.
"Cualquier cosa que se haga de parte de las empresas para destrabar el conflicto va a caer en saco roto. Es nuestra opinión que de cualquier manera van a hacer el paro antes del próximo viernes 28", agregó.
"En el día de hoy (ayer), nosotros le pedimos la Ministerio de Trabajo una pronta convocatoria, y nos comentan que hubo dirigentes sindicales que dijeron que ni siquiera sabían si iban a ir a esa reunión", concluyó De Siano.