BUENOS AIRES | EFE
Dennehy es un pueblito de 180 personas en la provincia de Buenos Aires. Esta semana se hizo conocido porque un tribunal no esclareció el asesinato de un morador, pero sí determinó que el pueblo donde ocurrió el crimen era un "campo propicio para francachelas sexuales".
El tribunal absolvió por falta de pruebas a un vecino de 32 años. Según informó Clarín, C.V. estaba acusado de haber asesinado a otro hombre, un enfermero de 27 años de iniciales A.E.P., quien mantuvo un romance con L.V., pareja del primero. El diario indicó que el tribunal resolvió así no sólo por la falta de pruebas, sino porque "el descontrol sexual de Dennehy" era tal que cualquiera de los 42 hombres en "edad reproductiva" de ese pueblo podían ser sospechosos.
La resolución judicial describe a Dennehy de la siguiente manera: "un mitológico bosque griego en el que varios faunos y varias ninfas rurales concretaban clandestina u ostensiblemente sus encuentros amorosos, algunos fugaces, otros duraderos".
Del lenguaje mitológico la resolución pasó al shakespereano, al hablar de varios "Otelos", "Desdémonas" y "Yagos" en el pequeño pueblo, en especial varios "entreverados" con L.V. "y nada debe ser descartado a la hora de reencauzar el derrotero esclarecedor". En buen romance: cualquier puede haber sido el asesino despechado.
Algunos vecinos se tomaron con humor la resolución judicial. Otros no tanto. Según Clarín, hubo un grupo que se trasladó hasta la municipalidad para gestionar un desagravio. Las autoridades locales evalúan pedir un "jury" (tribunal especial) para los jueces. Sienten que fueron difamados y es "lo que corresponde".
Dennehy es un pueblito sin agua corriente, al que tampoco llegan los diarios. Hay un ómnibus que pasa dos veces por día, una en la mañana y otra en la tarde, que lo conecta con 9 de Julio, la centralidad más cercana. El pueblo tiene una despensa, una parroquia, una escuela y un club social.
El asesinato, que ocurrió el 9 de marzo de 2005, es el primero y único en su historia. La víctima fue obligada a arrodillarse y una vez en esa posición fue ejecutada.
Pero no es el primer episodio oscuro del pueblo. Tal vez eso sea lo que más molestó a los vecinos. Incluso porque hasta tiene cierta relación. "Estas chicas de las que tanto hablan ahora fueron prostituidas cuando no tenían más de 12 años en la salita sanitaria de Dennehy por un enfermero que organizaba fiestas negras una vez por semana", dijo el vecino César Bracco a Clarín.
Los chistes van y vienen. Lo cierto es que el crimen sigue sin aclararse y parece un asunto secundario. Nadie sabe quién asesinó a A.E.P. El único sospechoso que había, quedó libre. En el pueblo dicen ahora que pudo haber sido un "ajuste" por drogas. O al menos algunos vecinos quieren creer eso. Son rumores. Cosas de pueblo.