No perder tiempo. Esa parece ser la meta primordial de los asambleístas que antes de que se cumplan 48 horas de la asunción de Cristina Kirchner volverán con su reclamo contra Botnia a Buenos Aires y hasta las puertas de la Casa Rosada.
La protesta contra la pastera finlandesa forma parte de un reclamo más global bautizada "Marcha por la vida y en contra del saqueo y la contaminación", que se traducirá en una movilización desde el Congreso hasta la Plaza de Mayo.
"Desde Gualeguaychú viajamos alrededor de 1000 personas y acá nos vamos a reunir con el resto de las asambleas de todo el país", dijo a LANACION.com José Pouler, uno de los voceros del grupo entrerriano de vecinos.
El dirigente precisó que, una vez frente a la Casa Rosada, los manifestantes dejarán un petitorio en la mesa de entradas de Balcarce 50, con el reiterado reclamo de relocalización de la fábrica de celulosa de Fray Bentos y con pedidos más abarcativos cono la sanción de leyes para la protección del medio ambiente.
En la proclama también figura un pedido de audiencia con Cristina Kirchner, afirmó Pouler.
Más allá del traslado del reclamo a Buenos Aires, los asambleístas están conformes con la parte del discurso ante la Asamblea Legislativa que la Presidenta le dedicó a Tabaré Vázquez el lunes pasado y confían en el curso que el nuevo gobierno le dé al agravado conflicto con Uruguay.
"Las palabras [de Cristina Kirchner] fueron muy bien recibidas. Fue una forma muy hábil de contestarle [a Vázquez] por la habilitación unilateral de Botnia. Puso bien en claro quién es la víctima y quién el victimario", evaluó Pouler.
El vecino rescató además la reacción de la asamblea a las palabras de la jefa del Estado. "Lo importante es que cuando lo nombró a Tabaré hubo aplauso. Eso demuestra que el problema no es entre los pueblos, que el pueblo argentino quiere seguir hermanado con el uruguayo por más que el gobierno [oriental] haga todo lo contrario", añadió.
También celebró el rumbo que la Presidenta anunció respecto del manejo de la controversia. "Vamos a esperar el fallo de La Haya pero, al mismo tiempo, el Gobierno está pagando todo un monitoreo del funcionamiento de Botnia, por lo que no dudamos de que va a tomar las medidas necesarias si ocurre alguna contingencia", razonó el asambleísta.