Buenos Aires - El canciller Reinaldo Gargano, dijo hoy que las relaciones con Argentina son "normales" y ningún niño "va a morir" por contaminación de la papelera finlandesa Botnia instalada en territorio fronterizo uruguayo, el motivo de un áspero conflicto entre ambos países.
Gargano pidió tiempo para que "la gente de Gualeguaychú se convenza de que ninguno de sus niños va a morir por las papeleras".
Insistió con que "Uruguay no violó nada" al autorizar la instalación de la papelera finlandesa, como aduce Argentina, que el año pasado presentó una demanda ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya.
Botnia utiliza "tecnología de última generación y no contamina", reiteró.
El canciller de Uruguay destacó que "lamenta" y le "entristece" haber sido "protagonista de una cosa que no generó el gobierno del presidente Tabaré Vázquez", en alusión a que la instalación de la planta fue autorizada por el anterior gobierno de Jorge Battle.
También insistió en defender "los intereses soberanos" de Uruguay y aseguró que su país seguirá buscando el diálogo, "pero si no hay posibilidad de que éste ponga fin al conflicto, la solución la dará el dictamen" de la Corte de La Haya.
"La marcha de la negociación puede no haber sido lo que debía y los hechos podrían haberse llevado a cabo de otra manera", apuntó.
El canciller uruguayo dijo que no entiende "la inacción" del gobierno argentino ante la "intolerancia" de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú y grupos ecologistas que mantienen cortado el paso a Fray Bentos.
EFE