Incendio en Larrique causó rajaduras en apartamentos

Intendencia. Dan hoy informe a Seguridad Edilicia; fuego hizo un boquete

2007-12-04 00:00:00 400x400

MARÍA EUGENIA LIMA

Graciela temió lo peor durante las cuatro horas que los bomberos tardaron en apagar el incendio de Larrique Rulemanes. Recién ayer de mañana entró a su casa y la pared del living, que la separa del negocio, estaba "inflada" y agrietada por el calor.

A las 15 horas las ojeras evidenciaban su falta de sueño. No pudo dormir en toda la noche.

El incendio en el comercio de Galicia y Cuareim, en el Centro de Montevideo, comenzó a las 22 horas del domingo y fue extinguido a la 1.55 de la mañana de ayer.

Fueron cuatro horas de trabajo de los bomberos. En ese lapso Graciela permaneció en la vereda de enfrente a su casa (Galicia 1218) porque los trabajadores del fuego le dijeron que la pared lindera al local incendiado corría peligro de derrumbe.

Sin embargo, ayer de mañana la arquitecta de Seguridad Edilicia de la Intendencia de Montevideo, Susana Iglesias, le dijo a Graciela que no había riesgo de que la pared se cayera porque el incendio sólo afectó el revoque y no la estructura. La profesional del municipio también hizo la evaluación de los otros 24 apartamentos de la torre de Galicia 1218 y de los del edificio de calle Cuareim.

Jorge, un vecino de la torre que está pegada al comercio de venta de rulemanes por Cuareim, estaba ayer de tarde en la vereda y contó a El País que a varios apartamentos se les encontró grietas.

De tarde, Graciela esperaba al Banco de Seguros para que valuara cuánto costará el arreglo de la pared y cuánto van a demorar en repararla. Mientras tanto, retiró todos los muebles que estaban cerca. Entre ellos una mesa de vidrio. Tomó precauciones pese a que la arquitecta le dijo que no había riesgo. El temor mayor de Graciela es que por algunas de las grietas se ve que entró un poco de hollín.

La arquitecta de la Intendencia explicó a El País que los dos edificios pueden ser habitados sin ningún riesgo.

En la torre de Galicia "hay sólo un patio con mayor riesgo que es un área común por donde corren diversas instalaciones; la pared medianera presenta el ladrillo a la vista y todo el paño de ladrillo se ha separado de los pilares y las vigas", dijo Iglesias.

Los bomberos demolieron esa pared porque si no lo hacían "podía caer sola y podía asustar o dañar a alguien", agregó la arquitecta.

"En el edificio de Cuareim el apartamento más dañado que visité era en planta baja al fondo de la circulación, donde el fuego hizo un boquete en la medianera que tiene 40 o 50 centímetros de diámetro de una forma irregular", dijo Iglesias. "La Intendencia ahora va a intimar al propietario de Larrique a que entregue un peritaje técnico de su propio edificio", dijo la profesional.

clausurado. La arquitecta indicó que miró desde las azoteas y "se veían dos cubiertas (techos) del local comercial que estaban por caer. Ese edificio tiene que quedar clausurado hasta que un técnico, nombrado por su propietario, haga un peritaje e indique si es mejor demoler o rehacer".

Los dueños de Larrique contrataron un servicio 222 de la Policía para que nadie ingrese al edificio. Por seguridad, para evitar que alguien pase, ignorando el precinto que prohíbe el ingreso. Los representantes de la empresa de seguros de Larrique Rulemanes tampoco pudieron entrar ayer al edificio para valuar las pérdidas, informó Pedro Lorenzo, encargado de la casa de repuestos. El informe definitivo de la arquitecta Iglesias será entregado hoy a la Dirección de Seguridad Edilicia. A las 11 de la mañana de ayer las paredes de los edificios vecinos aún estaban calientes, contó Iglesias.

a la espera. Varios de los 65 trabajadores de Larrique Rulemanes se instalaron ayer frente al edificio incendiado.

Trece horas después del incendio, el olor a quemado todavía se sentía en el aire. Algunos de los empleados de la empresa dijeron que estaban ahí porque era una jornada de trabajo, pero que no sabían qué iban a hacer en el día. No tienen un local donde trabajar (ver nota aparte).

Bomberos aún investiga las causas del incendio. Las explosiones que se registraron fueron provocadas por distintos elementos inflamables que había en el depósito del local comercial dedicado a la venta de artículos para automotores. Antes del incendio, el local estaba siendo reformado. Faltaban dos meses para culminar las obras.

Testimonio

Walter: "Íbamos a dormir pero oímos explosiones y salimos"

No pudimos dormir en casa por el humo negro que había", relató ayer de tarde a El País Walter Baroletti. Vive en el edificio de Galicia 1218, que está pegado a Larrique Rulemanes. Estuvo frente al local comercial incendiado hasta las 3 de la mañana de ayer. Después se fue a dormir a lo de sus padres. A las 8.30 regresó a su casa. "Las paredes hervían. La arquitecta de la Intendencia dijo que era por el calor del fuego", relató. El incendio provocó una grieta de un milímetro de espesor pero que atraviesa desde el techo al piso en una de las paredes de su casa. Pero Walter relativizó el problema. Dijo que no era nada. Mostró a El País una filmación que hizo del incendio del local vecino a su edificio. Eso le dio pie para contar cómo fue que se dio cuenta de lo que estaba pasando. "Estábamos preparándonos para acostarnos. Mirábamos la tele cuando empezamos a sentir explosiones y salimos", explicó Walter.

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