ETA asesinó a un guardia civil en nuevo atentado

Ataque. La primera víctima desde que se levantó la tregua

PARÍS | AGENCIAS

La Policía francesa montó un operativo para tratar de encontrar a los tres presuntos etarras que asesinaron a Raúl Centeno, un guardia civil español, e hirieron gravemente a su compañero Fernando Trapero. Los tirotearon ayer en Capbreton, Francia.

Ocurrió a las 9.30 de la mañana, hora francesa. Los dos guardias acababan de terminar un café y estaban por subirse a su coche, con matrícula del Ministerio del Interior francés, que estaba en el estacionamiento de un centro comercial. En ese momento fueron sorprendidos por dos hombres que les dispararon a quemarropa, acompañados de una mujer.

Según las primeras versiones, huyeron apoderándose del vehículo de una conductora, que secuestraron antes de liberarla sana y salva cerca de Burdeos.

Las víctimas estaban vestidas de civil e integraban una misión de vigilancia española antiterrorismo en Capbreton, una localidad a 30 kilómetros de la ciudad vascofrancesa de Bayona. Centeno habría muerto por un disparo que dio en su cabeza, mientras que Trapero recibió varias heridas en todo su cuerpo.

Para valorar si se trata de un cambio radical de la estrategia de ETA en Francia, hay que esperar a saber si los dos tiradores dispararon para eludir un control policial o si era una emboscada deliberada y planificada, dijeron fuentes francesas.

Centeno es la primera víctima mortal de ETA desde que la organización terrorista anunció el 5 de junio la ruptura de la tregua, y apenas unas horas después de que la Audiencia Nacional ordenara la detención de 46 de los 52 procesados en un sumario múltiple contra el aparato político de la organización y grupos de su entorno.

El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, expresó la condena "más radical" del Ejecutivo al atentado y subrayó que "hoy más que nunca los terroristas deben saber que todos estamos unidos contra ellos".

"Cuarenta años de negra historia terrorista no les han bastado para llegar a calibrar la inmensa fortaleza de la sociedad española; centenares de muertos y víctimas no les han llevado a comprender que jamás conseguirán nada que pretendan con la violencia", dijo.

En esa línea también recalcó que tantos atentados "no les han mostrado todavía que sólo llevan con ellos la muerte y el dolor para sus víctimas y la inevitable derrota de quienes los cometen".

Los ministros de Interior español y francés, Alfredo Pérez Rubalcaba y Michèle Alliot-Marie, respectivamente, se dirigen al lugar de los hechos desde Alemania, donde asistieron a una reunión ministerial europea. El ministro español expresó su solidaridad con la familia de ambos guardias y dijo que "se ha vuelto a demostrar que están dispuestos a dar su vida para defender a los demás".

La ministra francesa dijo que el tiroteo se produjo durante una operación "clásica y típica de cooperación entre los dos países" y reconoció que hay gente que intenta buscar refugio en Francia o preparar actos terroristas en suelo francés.

El Partido Socialista (PSOE) que gobierna España, pidió un minuto de silencio en memoria del agente muerto, durante una concentración en Madrid. Mariano Rajoy, líder del Partido Popular, de oposición, hizo lo propio durante una concentración similar también en la capital española.

Orden de captura para 46

La justicia española lanzó órdenes de detención contra 46 miembros de organizaciones independentistas vascas, presuntamente afines a ETA, de las cuales 23 fueron detenidas el viernes. Entre éstos figuran cinco que deberán ser condenados a penas de entre 12 y 18 años de prisión como dirigentes de una organización terrorista. El tribunal antiterrorista invocó el "riesgo de fuga" para justificar las detenciones. El veredicto estaría el 10 de diciembre.

Varios intentos fallidos desde junio

ETA declaró un alto al fuego en marzo del 2006, pero consideró después que no había concesiones suficientes en las conversaciones de paz posteriores con el gobierno. En diciembre del 2006, el grupo mató a dos personas durante un atentado dinamitero en el aeropuerto de Madrid, y levantó formalmente la tregua en junio de 2007.

Desde entonces ETA ha perpetrado otros tres atentados, pero ninguno había dejado muertos o heridos graves, hasta ayer. En su lucha violenta por un estado independiente vasco, ETA ha matado a unas 800 personas desde finales de 1960.

El último se produjo el 9 de octubre en Bilbao cuando los terroristas hirieron, mediante la colocación de una bomba en su coche, a un escolta que prestaba protección a un concejal socialista.

El 25 de septiembre explotó una bomba junto a la comisaría de la localidad norteña de Zarautz, también en la región vasca, lo que causó daños materiales en un centro policial y en viviendas cercanas.

En la madrugada del 24 de agosto explotó un coche bomba en un estacionamiento situado junto al cuartel de la Guardia Civil en la localidad vasca de Durango con el resultado de dos agentes heridos leves y daños materiales.

Desde el mes de junio ha habido, además, varios atentados fallidos que se vieron frustrados por la actuación de las Fuerzas de Seguridad o por fallos en el dispositivo del detonador de esas bombas.

A esto hay que sumar las acciones propagandísticas de ETA, como las bombas de escasa potencia que estallaron el 25 de julio después del paso de la caravana publicitaria del Tour de France.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar