JUAN ORIBE STEMMER
Luego de su reunión con el presidente del Brasil, la presidenta electa argentina opinó que "el mundo se dividirá en bloques", informó El País del domingo. Una idea que parecería encontrarse en la misma frecuencia de lo expresado por el ministro de Relaciones Exteriores uruguayo en la VII sesión del Parlamento del Mercosur: "en un mundo globalizado sólo pueden pesar los grandes espacios económicos, sociales y políticos".
Es una concepción que tiene sus buenos defensores. Pero, en realidad, plantea más preguntas que respuestas.
Primero, ¿qué se entiende por un bloque de países? La idea sugiere una cierta coordinación entre dos o más países con permanencia en el tiempo. Sin embargo, ese tipo de coincidencias pueden variar desde lo meramente declarativo, hasta la conformación de una cuasi federación, con sus propios organismos comunitarios y supranacionales, como sucede actualmente con la Unión Europea. Entre esos dos extremos existen muchos matices.
Segundo, ¿para qué se embarca el país en la empresa de formar un bloque con sus semejantes? Es posible pensar en "aglomeraciones" de Estados con el objetivo de proteger un conjunto muy pequeño de intereses, por ejemplo determinadas exportaciones, como el petróleo o los productos agropecuarios, para asegurar su defensa recíproca (caso de la OTAN), o administrar en forma racional recursos compartidos (por ejemplo especies de peces altamente migratorios como el atún). Existen asociaciones con una agenda mucho más amplia, como sucede con la Unión Europea o el Acuerdo de Libre Comercio de América del Norte. Y hay otras que parecen más difícil de encasillar. Por ejemplo, ¿cómo clasificaríamos a la OPEP o al Grupo de Cairns?
La Organización de Países Exportadores de Petróleo fue creada en 1960 por cinco países (incluyendo a Venezuela), a los que se agregaron nueve más en los años siguientes. Su objeto es coordinar y unificar las políticas petroleras de sus miembros para asegurar la estabilización de los mercados y una oferta regular de crudo al mundo. El Grupo de Cairns fue constituido en 1986 y actualmente está formado por 19 países exportadores de productos agrícolas de América Latina, África, Asia y el Pacífico, con el objetivo de cuidar sus productos.
Tercero, ¿qué sucede en el mundo real? Los Estados tejen una verdadera red de acuerdos e instituciones internacionales, para tutelar sus intereses, en diferentes niveles. Ahí tenemos, por ejemplo, que los países europeos han construido su Unión, pero, muchos de ellos, también pertenecen a la OTAN, una alianza militar que incluye de este lado del Atlántico a los Estados Unidos y Canadá (los cuales, a su vez, son socios del NAFTA), y coordinan sus políticas en la OECD (de la que es miembro el Japón) y otros foros internacionales.
Finalmente, ¿cuál es el impacto de la globalización? Existe una fuerte tendencia a la reducción de los obstáculos al comercio internacional y a la formación de mercados a escala global.
Este desarrollo crea oportunidades para que los Estados, en lugar de adoptar una estrategia de bloques, con los beneficios y costos que ello significa, opten por una de apertura y diversificación de dependencias (como ha hecho Chile).
Como suele suceder, la realidad es mucho más compleja, cambiante y dinámica que las generalizaciones de los gobernantes que, en este caso, parecerían reflejar, más bien, concepciones del pasado (o "lugares comunes") que las oportunidades del futuro.