ANA PAIS Y DÉBORAH FRIEDMANN
"Muchos varones se han dado cuenta que a veces es bueno charlar de lo que se siente. Que aunque sea un bajón hay que lavar, cocinar, limpiar la casa y contener a los hijos y de que no siempre se tienen ganas de tener relaciones sexuales".
La cita es un fragmento de la campaña "Masculinidad" del Segundo Plan de Igualdad de Oportunidades y Derechos de la Intendencia de Montevideo.
Bajo el paradojal logo "Montevideo Mujer", la comuna salió a promover con folletos un cambio sociocultural en los hombres capitalinos. "Los varones podemos ser diferentes", se lee debajo de una serie de fotos de niños, jóvenes y adultos uruguayos sonrientes.
Pero, ¿qué es "ser diferente"? Para la Intendencia sumarse a esa concepción es dejar de "agarrarse a las piñas" para solucionar discusiones, no "zarparse" más con el alcohol para "mostrar resistencia" ni conducir autos a "gran velocidad" creyendo que los accidentes de tránsito le suceden a otros.
También plantea la dicotomía entre ser "jefe de su pareja" y un hombre que comparte responsabilidades, o ser un padre cariñoso contra uno "temido".
"Los varones tienen que ser diferentes en mantener relaciones más equitativas con las mujeres", dice Elena Ponte, de la Secretaría de la Mujer de la Intendencia.
"Apostamos a hombres que cambien sus roles, que aprendan a conocer los beneficios de la casa, que no tengan más el rol de proveedor sino también de cuidado, alimentación y que compartan esas horas con las mujeres. El afuera (trabajar) y el adentro (las tareas del hogar), tienen que ser compartidos", añade la jerarca.
Es evidente que en el Montevideo de hoy hay hombres que cocinan, lavan, llevan a los chicos a la escuela, entre otras tareas. Lo que la comuna cree es que "hay que insistir" en esta concepción, que tienen sobre todo las parejas más jóvenes, "para fortalecerla".
Adriana Fontán, de la ONG Cotidiano Mujer, piensa que "la apuesta al cambio de las relaciones de género está en nuevas generaciones". Desde hace algún tiempo que algunas ONGs y el feminismo en general adhieren a la idea de cuestionar el rol tradicional de los hombres, incluyéndolos en el debate. "El desafío es desarmar los moldes rígidos de los estereotipos y dialogar desde una concepción del poder más igualitario", dice Fontán.
La campaña por una concepción de la masculinidad distinta a la tradicional, tiene relación también con la violencia doméstica, donde existe una relación "abusiva de poder", explica Ponte.
Por ahora, los folletos se reparten en distintos lugares y se "trabajan" en los centros juveniles. El año próximo habrá una línea de acción específica sobre este tema.
Para el psicólogo Álvaro Alcuri, el folleto plantea "valores compartibles": "Hoy conviven el paradigma del viejo y el nuevo varón. Me parece que esa identidad masculina antigua, machista, verticalista, patriarcal, abusadora, violenta, es algo que una sociedad moderna tiene que combatir", afirma. "El tema es cómo implementarlo en la educación formal y no formal", añade.
El folleto invita a unirse a los hombres que "se han dado cuenta de que a veces está bueno charlar de lo que se siente". Por ahí se pretende empezar: preguntándoles.
La cifra
61% Es la proporción de hogares uruguayos que tienen como mayor aportante a un varón, según el Instituto de Estadísticas.
"Hay varones que piensan diferente. ¿vos cómo querés ser?"
Más hombre si...
El folleto dice que algunos jóvenes se creen más masculinos si:
- Conducen vehículos o motos, autos y bicis a gran velocidad, pensando que los accidentes de tránsito les ocurren a los demás.
- Mantienen relaciones sexuales sin condón, sin pensar en enfermedades de transmisión sexual o en un embarazo no deseado.
Más hombre si...
También dice que algunos piensan que son más hombres si:
- Se agarran a las piñas para solucionar discusiones o utilizan el famoso "me miró mal" para mostrarse frente a las chicas o sus amigos.
- Zarpándose con el consumo de alcohol para mostrar resistencia o para animarse a encarar en un baile.
Diferentes
Indica que hay varones que "ya piensan diferente. ¿Y vos, como querés ser?":
-¿Un hombre que comparte las responsabilidades con sus familiares o un jefe de su pareja?
- ¿Un padre cariñoso o justo o temido?
-¿Un tipo independiente o alguien a quien haya que hacerle las cosas de la casa?
Diferentes
También plantea la dicotomía entre:
- ¿Un hombre que controla los horarios de su pareja y sus amistades, se enoja cuando ella usa minifalda o se maquilla o un hombre que pueda tomar las decisiones de ella?
Finalmente, llaman a los hombres a "sumarse" a lavar, cocinar y contener a los hijos.
Spuntone: "Me hago cargo de los pibes"
Nunca me creí el estigma del rockero recio, esa imagen del típico macho", dijo Alejandro Spuntone, vocalista de La Trampa. "La masculinidad está en cómo uno se siente y no en cómo se ve. Yo la expreso desde hamacando a mi hija en la plaza hasta yendo con mi mujer al supermercado. Cuando ella se va a trabajar, yo me hago cargo de los pibes y nunca perdí la hombría por eso. Con mis amigos hablamos de a qué escuela vamos a mandar a nuestros hijos".
Abdala: "Nuevo modelo que vino para quedarse"
La sociedad está cambiando. Antes, el hombre era el jefe de familia y no te cambiaba un pañal. Ahora nosotros cambiamos pañales, cocinamos y formamos parte de una sociedad que comparte los roles. Este modelo de familia ya está y vino para quedarse", dijo el diputado Washington Abdala. Para él un riesgo es caricaturizar. "Por ejemplo, el folleto menciona un tipo de hombre que no usa preservativo. Omite que ella también puede pedírselo".