Senado autorizó a la IMM a privatizar el hotel Carrasco

Polémica. Blancos acusan a Rossi de "lobbista" empresarial

DANIEL ISGLEAS

En medio de acusaciones de "corrupción", falta de "transparencia" y "lobbies" de miembros del gobierno, el Senado aprobó el proyecto que autoriza a la Intendencia a conceder a privados la gestión de la sala de juegos del Hotel Casino Carrasco.

El Frente Amplio consideró como "fantasmas" y "brujas que se arrojan a volar" las acusaciones contra miembros del gobierno que lanzó la oposición.

El punto álgido de una desordenada sesión -por momentos sin número por la televisación del partido Brasil-Uruguay-, ocurrió cuando el senador blanco Jorge Gandini acusó al ministro Víctor Rossi de "lobbista" de "un grupo económico" cuyos integrantes no son más que "pasadores de negocios" interesados en un futuro hotel con casino en Puntas del Chileno, Maldonado.

Gandini habló de actos de "corrupción" a cargo de personas que se acercan a los partidos y que salpican al sistema, y pidió que "la Justicia corte las manos que deba". Se refería, sin nombrarlo, al director nacional de Casinos, Juan Carlos Bengoa, que está por ser llamado por la Justicia a declarar en la causa que se sigue por la gestión en los casinos municipales.

"Cuando sepamos (si las acusaciones se prueban en la Justicia), seremos implacables", anticipó el senador frenteamplista Carlos Baraibar, del mismo sector político que Bengoa.

Tras las primeras imputaciones de los nacionalistas, rápido en su reacción, el frenteamplista Rafael Michelini cortó el debate por unas horas modificando el orden del día. Pero desde las barras, al centenar de funcionarios de los casinos del Estado que esperaban otro resultado de la sesión no les cayó bien la jugada y comenzaron a insultar a Michelini y a los senadores frenteamplistas, hasta que fueron desalojados. "Cornudos", "corruptos", "traidores", "hijos de puta" gritaban desde las barras antes de ser desalojados por orden de Alberto Couriel, presidente de turno del Senado.

El nacionalista Jorge Larrañaga dijo que le llamaba la atención que el oficialismo no hubiera respondido las acusaciones de Gandini.

Gandini, que entró ayer al Senado como suplente de Eber Da Rosa, resumió el pensamiento de la bancada del Partido Nacional. Ausencia de "buenas intenciones" y "falta de transparencia" en los procedimientos, llevaron a que los blancos anunciaran que no apoyarán la privatización del casino del Hotel Carrasco.

La oposición criticó a la izquierda por el discurso anti privatizador con que se manejó hasta que llegó al gobierno. "No se pude estar con Dios y con el diablo", apuntó Sergio Abreu.

La postura del gobierno fue únicamente defendida por el senador Carlos Baraibar, quien cuestionó a la antigua concesionaria, la firma Carmitel, por usar "chicanas" y "presiones", y actuar "sin lealtad" ante la Intendencia cuando negoció la rescisión.

El colorado Isaac Alfie responsabilizó a la Intendencia por la mala administración de los casinos municipales. "Es increíble pensar que sobre lo que pasó (el déficit de los casinos) nadie se diera cuenta. No creo tonto a ninguno de los que gobierna", dijo. Alfie anunció que en general votaría a favor de la ley. Pero discrepó con el mecanismo de licitación, y a cambio pidió un remate público.

"Hecho a medida"

El senador Jorge Gandini sostuvo que el pliego para la licitación para conceder a privados el hotel Casino Carrasco "puede haber sido hecho a medida" de alguno de los oferentes. "Una perla más del collar de irregularidades en la gestión de los casinos", dijo. Gandini ha sido uno de los principales fiscales sobre la gestión de los casinos, tanto municipales como del Estado. En particular, ha cuestionado al director nacional de Casinos, Juan Carlos Bengoa.

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