ALEJANDRO MENDIETA
La escena se repetirá un centenar de veces en los próximos cuatro meses: un gran transatlántico en el Puerto, la Ciudad Vieja y otros barrios de Montevideo invadidos por cientos de turistas.
Los casi 1.300 pasajeros que trajo el Rotterdam, dieron inicio a la temporada de cruceros 2007-2008 a las 8.20 de la mañana de ayer. En la tarde el barco partió hacia Puerto Stanley, en las islas Malvinas.
Durante las nueve horas que el Rotterdam estuvo en Montevideo, los visitantes (en su mayoría estadounidenses) conocieron los restaurantes del Mercado del Puerto, negocios de la Ciudad Vieja, bodegas, fábricas de cuero y puntos turísticos de la ciudad como la Plaza Independencia y la Plaza Matriz. Otros eligieron pasar el día en Punta del Este o Colonia. Cuatro jóvenes de Indonesia contaron a El País que lo más atractivo que encontraron en Uruguay son las mujeres. En segundo lugar colocaron a la Ciudad Vieja por sus "bellezas arquitectónicas". Todos coincidieron en describir a la comida uruguaya como muy picante, algo que les hizo recordar a la cocina típica de su país.
Tom, un amable inglés de unos 60 años y que se desempeña como animador a bordo del barco, dijo que era la primera vez que le tocaba visitar Montevideo. No tuvo oportunidad de probar la comida pero quedó encantado con el clima -algo en que coincidieron todos los entrevistados- y con el agua mineral. Pero no pudo ocultar una sonrisa cuando el cronista descubrió que desde su bolso sobresalían dos botellas de vino uruguayo. "He escuchado de este vino, es muy famoso y cuando esté en mi habitación sin duda que voy a probarlo", dijo entre risas.
Mary, de Washington DC, y Kate, de Houston, coincidieron con sus compañeros de viaje en destacar (en perfecto español) el "espectacular clima" que acompañó su visita de un día.
Además destacaron el buen trato que habían recibido de los uruguayos y el sabor de la carne asada.
La operativa de la embarcación incluyó provisiones y limpieza. "Se cargaron 11 contenedores de 40 pies con provisiones, siete cámaras de camión refrigeradas también con comida, se sacó basura y se retiraron aguas de sentina y aguas grises", explicó Gabriel Canales, encargado de la zona de seguridad que se dispone al lado de cada crucero que llega.
Los pasajeros del barco fueron custodiados por unos 100 policías de la Jefatura de Montevideo. La Intendencia de Montevideo, además, ajustó su servicio de recolección de residuos en la Ciudad Vieja teniendo en cuenta la temporada de cruceros.
La cifra
U$S 75 Es lo que gastó, en promedio, cada turista de crucero en la temporada 2006/2007: en total dejaron en Uruguay U$S 11,2 millones
Lo Nuevo: paseo en tren
Los pasajeros de los cruceros tienen un nuevo paseo para esta temporada: la agencia Turisport organizó un recorrido por la ciudad en un antiguo tren inglés que fue refaccionado, informó la guía y funcionaria de la firma Elina Riciardi. Junto con la Asociación Uruguaya de Amigos del Riel se creó este tour que sale del Puerto hasta el barrio Colón. En su primer recorrido llevaron casi 160 pasajeros. Después, en ómnibus, fueron al Prado y al Palacio Legislativo, al parque Batlle y Ordóñez y a Carrasco. Riciardi afirmó que los turistas terminaron muy contentos con el recorrido y particularmente con lo que lograron ver. "Se los pudo llevar por barrios de ingresos medios y bajos hasta lo más fino de Carrasco. Compararon precios, preguntaron cómo es vivir en ese lugar e inclusive mucha gente se interesó en la posibilidad de venirse a vivir a Montevideo una vez que se jubilaran. Consideraron a Montevideo una ciudad muy pacífica y con un clima que los dejó maravillados", agregó. El recorrido duró unas cinco horas entre tren y ómnibus y la cantidad de pasajeros fue "más que auspiciosa por ser la primera vez. Vamos a repetir esta iniciativa", sostuvo la guía.