MONTEVIDEO
El ministro de Economía Danilo Astori, que ha hecho punta en fuertes críticas al Mercosur, reiteró hoy sus objeciones y fustigó las políticas proteccionistas de Argentina y Brasil, los dos grandes del grupo que completa Paraguay.
En cambio, el canciller Reinaldo Gargano formuló un absoluto respaldo al acuerdo. ``Es imposible retirarse del Mercosur, el proceso de integración es irreversible´´, sentenció.
Gargano recordó que con cada uno de esos países ``tenemos cifras muy superiores a los mil millones de dólares de intercambio comercial en los últimos 12 meses.
Astori también sostuvo que su posición no significaba escindirse del Mercosur, pero enfatizó en las cuestiones negativas que a su juicio enfrenta el bloque.
Los dos ministros han tenido notorias diferencias en este y otros temas.
``Sin tener nada que ver con el conflicto con la planta de celulosa de Botnia, la situación del Mercosur está harto complicada, desde hace mucho tiempo, porque ni Argentina ni Brasil acceden a tomar las medidas que deben tomar para comenzar a corregir las asimetrías que en el Mercosur son notorias´´, dijo Astori desde Kuala Lumpur, donde acompaña en su gira por Asia al presidente Tabaré Vázquez.
Astori formuló las declaraciones a radio Sarandí y agregó que ``nosotros, los uruguayos y también los paraguayos, pero especialmente nosotros, que hicimos punta y hemos trabajo intensamente al servicio de estos objetivos, hemos venido reclamando insistentemente que se desarticulen las políticas de incentivos que practican Brasil y Argentina internamente y se eliminen progresivamente las restricciones arancelarias. Esto está en la tapa del libro del proceso de integración, como está en la tapa del libro que uno de los miembros no puede bloquear a otro´´.
Aludía a los bloqueos que militantes ambientalistas de la provincia argentina de Entre Ríos han venido manteniendo sobre los puentes internacionales, en protesta por la planta de celulosa de la empresa finlandesa Botnia.
En septiembre de 2006 un laudo arbitral del Mercosur favoreció a Uruguay y reclamó que Argentina pusiera fin a esas medidas, pero el gobierno de Kirchner hizo caso omiso del pronunciamiento.
``Entonces, si hay países que han violado el espíritu del Mercosur han sido las economías grandes: Brasil y Argentina. Brasil ha reconocido por dos veces y lo ha hecho explícitamente su canciller Celso Amorim, que no es capaz de desarticular las políticas internas de incentivos que practican los estados. Nosotros le hemos contestado que estábamos dispuestos a darles tiempo para que desmonten esta actitud de injusticia pero que, al mismo tiempo, reclamábamos flexibilidad para que países como Uruguay puedan progresar en negociaciones con países fuera de la región´´, agregó el ministro.
``Lo que ocurre en el Mercosur es que hay dos visiones diferentes. Por un lado una visión proteccionista y por otro lado la visión aperturista que tienen las economías pequeñas y en tanto coexistan estas dos visiones vamos a seguir teniendo problemas´´, sostuvo.
AP