El coleccionista de armas fue procesado ayer

Justicia investiga quiénes sacaron armas del Ejército

La Justicia procesó sin prisión al coleccionista de armas cuya casa fue incautada y donde se encontraron más de 30 armas. El delito del que se le acusó fue el de receptación.

Un informe del Ejército indicó que al menos cuatro de esas armas pertenecen a la fuerza de tierra.

Tras conocer ese informe y a pedido de la fiscal Adriana Costa, el juez Juan Carlos Fernández Lecchini decidió investigar cómo fue que esas armas salieron de una base militar y terminaron en manos de privados.

El propietario de las armas había sido detenido tras el allanamiento a su hogar, pero luego liberado a la espera de informe del Ejército sobre el origen de las armas incautadas, que finalmente fue entregado ayer al juez.

En la pasada jornada, Fernández Lecchini trasladó el expediente a Costa, quien tras analizarlo decidió solicitar el procesamiento del individuo por el delito de receptación.

Restan aún otros informes ordenados por el juez y la fiscal, uno de ellos refiere a la posibilidad que se haya adulterado la identidad de una o más armas.

Luego del procesamiento del coleccionista, quien es funcionario de una empresa de transporte colectivo de pasajeros, la investigación se centra en quién o quiénes sacaron las armas de un depósito del Ejército con vigilancia las 24 horas y quién se las vendió al hombre procesado.

El coleccionista dijo que en una feria entabló una conversación con un hombre que vendía municiones, quien le dijo que en su casa tenía armas que había reunido de misiones de paz en el exterior, dijeron fuentes del caso a El País. El ahora procesado afirmó que fue hasta la casa de ese hombre y le compró alguna armas, pero sólo aportó el nombre de pila de esa persona, añadieron las fuentes.

Costa y Fernández Lecchini interrogarán a quienes tienen acceso al lugar del que fueron sustraídas las armas. También el propio Ejército hará una investigación sobre el robo de las armas.

fuerza aérea. La Justicia Militar (JM) y la policía están actuando en el nuevo robo experimentado en la Brigada de Comunicaciones de la Base Aérea de Boiso Lanza, de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU). Esta vez, presumiblemente personal militar de esa área robó dos equipos de comunicaciones Motorola EM200.

Fuentes de la FAU indicaron a El País que no se trata de equipos específicos de uso militar, sino que mayormente se utilizan para la comunicación interna de emprendimientos comerciales, como radiotaxis, fábricas o empresas de transporte. Los equipos hurtados son transceptores de cuatro bandas que en plaza tienen un valor individual de U$S 350.

Hasta anoche, en Boiso Lanza no hubo personal interrogado por este robo de equipos, que según informantes no tiene relación con el robo de fusiles y subametralladoras, por el que hay soldados procesados.

El comandante en jefe de la FAU, Enrique Bonelli, está muy molesto por este hecho, agregaron los informantes.

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