A dos días del inicio de la Cumbre Iberoameicana, las delegaciones de Uruguay y Argentina se reúnen en Santiago de Chile. Los activistas se aprestan a su última ofensiva. La crecida del río les impidió instalar su nueva "base de operaciones".
Ayer a la hora 11.30 en un vuelo de Lan Airlines partió la delegación uruguaya, encabezada por el embajador José Luis Cancela. La directora de Dinama, Alicia Torres, y los asesores técnicos que conformaron el denominado grupo técnico completaban la nómina de viajeros. La reunión con la intermediación del facilitador Juan Antonio Yáñez Barnuevo comenzará hoy, indicaron fuentes oficiales. El lugar y la agenda que se seguirá en esta reunión son mantenidas en absoluta reserva. El embajador español que media entre ambos países llegó el domingo pasado a Santiago, con el objeto de preparar el encuentro.
En esta última ronda la corona española esperaba delinear los términos de la declaración que signarían los dos presidentes. Según fuentes gubernamentales, los alcances de esta declaración serán menos ambiciosos de lo que se esperaba hace tan solo unos días. Apenas una voluntad compartida y expresa de los dos países por arribar a un entendimiento.
En tanto, el freno para la autorización final de Botnia sigue ocasionando más repercusiones. Para el Partido Nacional se impone la renuncia del ministro Mariano Arana (ver nota aparte). El propio ministro restó trascendencia a las valoraciones políticas de la oposición y rechazó de plano la posibilidad de renunciar al cargo. "Tienen todo el derecho a solicitar la renuncia de un ministro, como lo han hecho en otras oportunidades con otros ministros", dijo Arana a El País.
El ministro se mostró convencido de los argumentos que dejaron en suspenso su autorización. Dijo que el gesto denotaba una "muestra de serenidad, consecuencia y enorme tolerancia, todo lo que habla muy bien del país".
En el Consejo de Ministros el tema no fue abordado. Fuentes de gobierno informaron ayer que el habitual acuerdo de los lunes fue una reunión breve, en la que lo central fue un informe acerca de la reciente gira presidencial por Estados Unidos.
Luego de la reunión los ministros Reinaldo Gargano y Mariano Arana hablaron brevemente. Ambos coincidieron en valorar positivamente las declaraciones de la presidenta electa, Cristina Fernández de Kirchner.
"He escuchado las declaraciones de la señora presidenta electa y realmente creo que ha actuado con el nivel esperado de una persona de su talento, de su capacidad y de su ecuanimidad en el cargo que va a desempeñar", había declarado poco antes a Radio Belgrano de Buenos Aires, el canciller Gargano. Agregó, en relación con esas declaraciones, que la mandataria electa "dice las cosas como son: llama a la calma y la tolerancia y también a la preservación de los vínculos históricos que tienen los dos países".
Pero si bien en el gobierno uruguayo estas apreciaciones de Cristina Fernández de Kirchner se ven como muy auspiciosas, no se cree que reflejen un acuerdo definitivo.
En cambio, es firme la idea de que la planta funcionará de manera autorizada, muy posiblemente a partir del próximo lunes 12 de noviembre.
En ese sentido, el ministro Arana prefirió no manejar fechas, pero sostuvo que "la planta habrá de funcionar de forma absolutamente segura". En cuanto a la oportunidad dijo que "cuando las condiciones se consideren oportunas, estamparemos nuestra firma (en la autorización)".
preocupación. En tanto, el aspecto más difícil de administrar en este período siguen siendo las acciones de los piqueteros de Gualeguaychú.
En tal sentido el vocero de la Armada Nacional, el capitán de navío Alejandro Añón, dijo ayer que la fuerza se encuentra en "una etapa de estudio y análisis" de las anunciadas movilizaciones en el entorno de la planta. Se espera que para el jueves, cuando comience la Cumbre en Chile, los activistas realicen una movilización por "aire, tierra y río". La Prefectura Naval de Fray Bentos ha reforzado en estos últimos días la vigilancia en torno al puerto de Botnia.
Los activistas han establecido una suerte de "base de operaciones" en la cercana isla Inés Dorrego (ver nota aparte), desde la que pretenden lanzar incursiones de las lanchas rápidas. De momento, según indicaron fuentes navales, la presencia de los activistas en esa isla de jurisdicción argentina no es vista como preocupante. En cambio sí lo son las anunciadas acciones en el río.
"Traicionados" por Cristina
La fuerte crecida del río Uruguay impidió a los activistas instalar el campamento en la isla Inés Dorrego. Esperan hacerlo hoy, ya que la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú pretende que el nuevo bastión esté activo al comienzo de la Cumbre en Chile, el jueves próximo.
El estado de ánimo de los activistas es cada vez más tenso. Las declaraciones de la presidenta electa Cristina Fernández de Kirchner, causaron rechazo en los activistas más conocidos. En particular, cuando la futura mandataria dijo que "habrá que comprobar si (Botnia) contamina o no".
"Es lamentable que lo dude. Si lo hace está totalmente mal informada", dijo Juan Veronessi.
"Se les cae la máscara, nos van a traicionar", declaró a medios locales el activista Juan Ferrari, afiliado al ala más radical de la Asamblea.
Atizados por estas declaraciones, los asambleístas hablaron de futuras "acciones no anunciadas" contra la planta de Botnia. Si bien los activistas no adelantaron cuál será el tenor de esas "acciones", el también activista Jorge Fritzler dijo que las mismas buscarán "abrir nuevos frentes de lucha".
Para el jueves la Asamblea prepara una movilización "por aire, tierra y río" en las cercanías de Fray Bentos.
U$S 500 mil para abogados
Argentina lleva gastado un monto cercano a los U$S 500 mil por concepto de pago a los abogados que llevan a cabo la demanda en la Corte de La Haya. La cifra se divulgó luego que la presidenta electa pidiera la información a la Cancillería argentina. Según un informe del Tribunal de Cuentas, Uruguay lleva pagados U$S 3,4 millones al estudio estadounidense de abogados desde que se inició el juicio.