Museo del Prado se amplía

La superficie se ha incrementado en 22.400 metros; el costo total fue de U$S 219 millones

Madrid - El Museo del Prado de Madrid inauguró hoy oficialmente la mayor ampliación de los casi 200 años de historia de la pinacoteca española, lo que la convierte en una de las más modernas y emblemáticas del mundo.

Las obras de remodelación del Museo, que han incrementado su superficie en 22.400 metros y han tenido un coste de 152 millones de euros (219 millones de dólares), convierten al Prado "en un buque insignia de nuestro rico y variado patrimonio pictórico y escultórico en el siglo XXI", dijo el rey Juan Carlos en la ceremonia de inauguración.

Con esta ampliación se refuerza el alto perfil y la vocación internacional del Museo, según el monarca, quien acudió a la cita acompañado de la reina Sofía, el príncipe Felipe (heredero de la Corona española) y su esposa, la princesa Letizia, y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, entre otras autoridades.

Antes de comenzar el recorrido por las nuevas dependencias, el Rey instó a que esta reforma "no sea el puerto de arribada, sino el de partida de una nueva etapa, marcada por esa permanente búsqueda de renovación, de calidad de sus servicios y de excelencia en la preservación y presentación de sus fondos".

En el mismo acto, el presidente del Gobierno puso de manifiesto que "hoy es un gran día para España, porque es un gran día para el arte", antes de precisar que "nada como la cultura integra hoy a las sociedades".

El director del Museo, Miguel Zugaza, fue el encargado de explicar a los invitados cómo se desarrollaron las obras realizadas por el arquitecto español, Rafael Moneo, y de mostrarles las nuevas salas, que mañana se abrirán al público con una exposición dedicada a los grandes maestros españoles del siglo XIX.

Se trata de una muestra que recoge una amplia selección de obras de Goya, Sorolla, Fortuny, los Madrazo y Rosales, entre otros, que llevaban diez años sin poder ser vistas por el público.

Además de las nuevas salas de exposición, la ampliación incluye la integración del claustro de un antiguo convento en el complejo arquitectónico.

El nuevo edifico diseñado por Moneo, que se une con el antiguo por el claustro restaurado, incorpora el 50 por ciento más de la superficie que hasta ahora tenía la pinacoteca, lo que permite disponer de forma más ordenada y amplia de los servicios públicos y de las funciones relacionadas con la exhibición y conservación de las distintas colecciones.

Desde el exterior, el enlace entre los dos edificios queda oculto por una plataforma ajardinada de boj que remite a los jardines del siglo XVIII, ofreciendo una perspectiva urbana que se funde con el Jardín Botánico de la capital española.

El volumen de ladrillo y granito edificado en torno al antiguo claustro se alinea con la fachada de la Iglesia de los Jerónimos dejando ver desde el exterior parte de la arquería restaurada y restituida.

Su fachada se abre al exterior a través de las monumentales puertas de bronce realizadas por la escultora Cristina Iglesias.

El interior se distribuye en tres plantas de acceso público unidas por una doble escalera mecánica y otras cinco entreplantas para servicios internos del museo.

La nueva construcción rehabilita el uso de la entrada principal del edifico Villanueva, la llamada puerta de Velázquez, al conectar este acceso de forma directa con la ampliación a través de la gran sala basilical, ahora Sala de las Musas, convertida en vestíbulo de distribución.

Junto a ésta, dos nuevas entradas dan acceso a un amplio vestíbulo que conecta los dos edificios y donde se sitúan los principales servicios de atención al visitante, así como la tienda y cafetería.

El nuevo edificio dedica una parte importante de su extensión a la conservación y movilidad de sus colecciones (talleres de restauración, laboratorios, gabinete de dibujos y grabado y depósitos de las colecciones no expuestas).

EFE

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar