Triple crimen calienta campaña

BUENOS AIRES - El ajusticiamiento de tres policías se coló hoy en la campaña electoral de la Argentina, a 9 días de las elecciones presidenciales, en medio de denuncias de amenazas de muerte a encuestadores del gobierno.

"No hay cosas casuales a tan pocos días de las elecciones", afirmó Kirchner en un acto en la casa Rosada, sede de gobierno, con motivo de la firma de un contrato para obras públicas en la provincia de Jujuy, norte del país.

Incluso, el ministro de Seguridad, León Arslanián, afirmó que el triple asesinato podría atribuirse "a una venganza" o a "un acto de terror para instalar un clima de inestabilidad y alarma antes de las elecciones".

Los tres policías fueron asesinados y sus cuerpos fueron hallados esta mañana en el destacamento de Comunicaciones de la Policía Bonaerense, una dependencia del ministerio de Seguridad provincial, en el barrio Aeropuerto de La Plata, 60 kilómetros al sur de la capital, informaron fuentes oficiales.

En esa dependencia se concentran todos los equipos de comunicaciones y antenas de la fuerza.

Dos de los policías fueron ejecutados con un disparo en la cabeza, mientras un tercero, que intentó escapar, recibió cuatro balazos por la espalda, dijeron fuentes policiales.

Los atacantes, según las fuentes citadas por la agencia estatal Telam, se robaron cuatro armas, entre ellas una ametralladora, y chalecos antibalas.

Kirchner pidió a los argentinos que "estén atentos", al aludir a un clima pre-electoral supuestamente enrarecido por presiones y hechos de violencia.

El mandatario dijo sentirse "conmovido por tanto salvajismo" y agregó: "me duele como argentino".

"Hay hechos que tienen que ver con la propia inseguridad y hechos que son ocasionados", dijo Kirchner, al abrir un manto de sospecha sobre un carácter político en el asesinato de los tres agentes policiales.

"Pueden tener que ver con un ajuste de cuentas, mafioso, una casualidad o por los juicios que se llevan adelante" en materia de violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, dijo el presidente.

El mandatario adjudicó el hecho a la intención de "generar una situación turbia y rara" previa a los comicios presidenciales por parte de "grupos minoritarios que no los tenemos bien identificados".

El hecho se registró a nueve días de las elecciones generales del 28 de octubre, en las que la primera y dama y senadora, Cristina Fernández, es la amplia favorita para sucederlo en el poder, de acuerdo a todas las encuestas.

Kirchner además denunció que encuestadores contratadas por el gobierno para medir la intención de votos de los candidatos oficiales recibieron "amenazas de muerte y agresión" por parte de desconocidos.

"Pareciera ser que les molesta las encuestas porque no le dan como quisieran ellos que le den. La democracia es aceptar todas las posturas y visiones, y que cada uno pueda trabajar tranquilo en lo que hace. La impotencia los lleva a este tipo de cosas", dijo Kirchner.

En tanto, el secretario general del Sindicato de Policías de la provincia de Buenos Aires, Miguel Angel Reynoso, vinculó con "algo político" el triple crimen de los policías.

"Esto es sumamente grave, puedo sentir como viejo policía mucho olor a situaciones que ya hemos vivido en nuestro país cuando jóvenes idealistas asesinaban con impunidad a compañeros policías nada más por el hecho de serlo. Ojalá me equivoque", dijo.

Reynoso aludió a la "guerra sucia" vivida en los años 70, cuando grupos guerrilleros de izquierda se enfrentaban con las fuerzas armadas y de seguridad.

"Están muy próximas las elecciones y pueden ocurrir muchas cosas", indicó a una radio local.

El ministro de Seguridad, León Arslanián, dijo a su vez que el triple crimen podría atribuirse o bien "a una venganza" de delincuentes, o a "un acto de terror para instalar un clima de inestabilidad y alarma antes de las elecciones".

Arslanian aclaró que "el robo está descartado" como hipótesis.

Desde la oposición, se minimizó el trasfondo político del triple crimen. El candidato a gobernador bonaerense del conservador Unión-PRO, Francisco de Narváez dijo: "No veo el trasfondo político, es un hecho terrible que marca el incesante incremento de la delincuencia".

"Mi preocupación es que se han robado armas. Espero que no se usen la semana próxima para asaltar un banco o un blindado. Tengo la impresión de que son bandas que se arman para seguir delinquiendo", indicó.

La provincia de Buenos Aires, en especial la periferia de la capital, vive en los últimos años un aumento incesante de la inseguridad, aunque los índices de violencia siguen siendo sensiblemente inferiores a los del resto de los países de América latina, con excepción de Uruguay y Chile.

ANSA

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar