"Estas madres son unas heroínas"

| La vida de Cristina Armele está directamente relacionada con la Asociación de Apoyo a Gemelares Múltiples del Uruguay (AAGEMU). Una vez que su marido falleció, Cristina se casó con un padre de trillizas, viudo también, y así conoció los problemas que afronta una madre que tiene tres hijos de una sola vez. Tres años después conoció a una mamá de trillizos que afrontaba un grave problema: una de sus niñas tenía síndrome de down. Ella comenzó a recolectar ropa para las bebés y fue ese primer impulso el que la llevó a organizar la Asociación, que nació hace 11 años con apenas 19 familias. Hoy AAGEMU nuclea a 420 familias en Montevideo y el interior del país.

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El País

- ¿Son comunes los embarazos múltiples en Uruguay?

-Antes era todo un acontecimiento. Nacían trillizos y salían en la tele. Hoy no. En general estos niños nacen de embarazos de 32 a 34 semanas, son prematuros y tienen problemas respiratorios aunque no son niños que se enfermen seguido. Muchos fallecen y de esos tres quedan dos, o de esos cuatro, quedaron tres. Esto generalmente pasa en los primeros días de nacido o en el primer mes.

- ¿Qué pasa con los padres?

-Son muy frecuentes las separaciones. Por un problema de cansancio, que no podés salir con tu señora como antes. Si pasa en un matrimonio común, más todavía con tres. La mujer ya no tiene tiempo ni para ella, se ve totalmente mutilada, sometida a estar ahí. Al igual que el papá. Hay muchos papás que se hacen cargo de llevarlos a la escuela, traerlos, llevarlos a un médico. Si trabajan los dos eso ya es un problema porque tienen que tener a una persona que cuide a los niños. Si vos no empezás a tomar esto con calma, te empezás a enloquecer y te separás. Porque con el primero que te peleás es con tu marido. Yo siempre les digo que se turnen para dormir.

- ¿Cuáles son las primeras preocupaciones que les plantean las mamás?

-Las mamás me llaman desesperadas y yo trato que no se sientan solas. Necesitan tener a alguien que les diga que es normal estarle pegando piñazos a los almohadones. Yo, lo primero que les pregunto es el tema económico. Le pregunto si tienen heladera con freezer, porque si tienen entonces tienen microondas. Eso facilita muchísimo, porque son 36 mamaderas por día. Y las pueden congelar. Vos tenés que buscar todo lo práctico en esto. Y a los hombres hay que concientizarlos de que tienen que hacer las cosas.

- ¿De qué niveles socioeconómicos son estas familias?

-La mayoría de nivel bajo. También hay de nivel alto, porque una fertilización in vitro te la hace alguien de mucha plata. Pero los niños caen en cualquier lado. Tengo gente en el Borro y gente de Carrasco.

- ¿Cómo se manejan los padres en el día a día?

-Es todo al barrer. Los psicólogos dicen que cada uno tiene que tener su personalidad, pero en la diaria vos los metés a los tres debajo de la ducha y los bañás. Además si tenés una amiga que tiene trillizos en el cumpleaños le comprás tres cosas iguales. Yo siempre planteo que las madres tengan el detalle de no vestirlos iguales, porque sino es como tener no uno, sino dos espejos frente a vos. El otro tema es ¿dónde meto tres niños? Si no tienen espacio pueden comprar la parrilla de una cama de una plaza y usarla por muchos meses a lo ancho. Las madres son unas heroínas porque se dan idea para todo. Hay algunas que para los juguetes compran una hamaca paraguaya, durante el día la desenganchan y tiran todos los juguetes en el piso. Y durante la noche, no los ordenan, los meten adentro de la hamaca y queda todo el espacio libre. Eso se lo transmití a todo el mundo. Con la ropa siempre pido que la guarden, y por lo general los conecto con otra familia que tengan niños de un año para que intercambien ropa y experiencias.

- ¿Cómo es el vínculo entre los niños?

-Son niños muy dulces que se van acostumbrando a ser solidarios, a compartir. Los ponés a los tres en una cama, y si quitás al del medio los que están en las puntas manotean. Y si están en la escuela, y uno pelea al hermano ya saben que viene la patota a defenderlo. Son niños que hasta el día de su cumpleaños tienen que compartir. Pobrecitos tienen que compartirlo todo, la ropa, la comida. Son tres de la misma edad, a los tres les tenés que enseñar lo mismo. Ninguno puede ayudar al otro porque ninguno sabe más que el otro. Esa es la diferencia.

- ¿Por qué el Estado debe ayudar a estas familias?

-Si las dos partes de la pareja trabajan, un hijo pueden tener económicamente. Pero cuando te aparecen los tres de golpe, cuando vos querías tener sólo uno, tenés que dejar de trabajar. Por eso se le pide al Estado. En el caso de las fertilizaciones, tu te casás y ves que pasan los años y no tenés hijos. Vos fuiste para tener uno a hacerte un tratamiento, porque económicamente tus posibilidades estaban para eso. Es un shock emocional grandísimo cuando te dicen que son dos o tres, y cuando te dicen cuatro es el síncope. Tuvimos un caso de un papá que cuando le dijeron que eran cuatro, tuvo un derrame cerebral y está incapacitado. Y no todos los médicos lo advierten. Hay madres que cuando fueron no tenían ni idea de que podían ser más de uno.

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