El gobierno argentino denunció ayer por medio de su cancillería al gobierno uruguayo por entorpecer el diálogo bilateral que se lleva a raíz del conflicto por la instalación de la planta de celulosa de Botnia.
El presidente argentino Néstor Kirchner denunció al gobierno de Tabaré Vázquez por "actitudes en procura de entorpecer la facilitación del diálogo", según informa el diario argentino La Nación.
"La Argentina advierte que Uruguay entorpece con falsas afirmaciones el trabajo de la facilitación [de España]", dijeron voceros del Ministerio de Relaciones Exteriores, que conduce el canciller argentino Jorge Taiana.
La Cancilllería advirtió además que rechaza de plano las posibilidades de modificar como parte de un eventual acuerdo bilateral el estatuto del río Uruguay y el funcionamiento de la Comisión Administradora del río Uruguay (CARU). La sugerencia fue hecha esta semana por el presidente del Directorio del Partido Nacional, Jorge Larrañaga.
"La Argentina advierte que Uruguay entorpece con falsas afirmaciones el trabajo de la facilitación. La Argentina rechazó y rechaza cualquier negociación sobre un nuevo estatuto o una modificación del vigente", dijeron fuentes de la Cancillería.
"La CARU no funciona por falta de voluntad política del Uruguay. Para la Argentina, Uruguay no cumplió con su compromiso allí al autorizar unilateralmente la instalación de plantas de celulosa", agregaron.
También se refutó enérgicamente el anuncio que esta semana realizó el ministro de Vivienda, Mariano Arana, acerca de que la planta podría estar funcionando en "menos de un mes".
"Para nosotros es una provocación que pone en riesgo la facilitación del rey de España ¿Con qué tipo de entendimiento podríamos llegar a la cumbre Iberoamericana con la planta funcionando?", sostuvo un funcionario de la Cancillería.
El propio Arana relativizó sus propias declaraciones respecto del permiso final para Botnia y dijo que aún no puede dar fechas precisas.
En base La Nación