Londres - Espías secretos de los servicios de seguridad MI6 estaban en París la noche del 31 de agosto de 1997 cuando murió Diana de Gales, afirmó hoy el juez del proceso por la muerte de la princesa, lord Scott Baker.
Sin embargo, el magistrado británico dijo que los espías "tenían peces más gordos que pescar".
Scott explicó ante los miembros del jurado que los agentes secretos del Servicio de Inteligencia (SIS) solían ser enviados al extranjero, y algunos de ellos estuvieron en contacto con la Embajada británica en París, en agosto de 1997.
"Su rol consistía en trabajar con las autoridades franceses en temas como la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado a nivel internacional", explicó el magistrado.
"En otras palabras, se afirma que ellos tenían peces más gordos que cazar", agregó.
Según el juez de instrucción criminal, los espías "no estaban preocupados con el movimiento de dignatarios".
Sin embargo, el padre de Dodi Al Fayed, el empresario Mohamed, cree que Michael Jay, el por entonces embajador británico en París, estaba al frente del complot de conspiración para asesinar a Diana y a su pareja.
El juez Baker explicó que el gobierno británico "ha mantenido desde un principio que desconocía en absoluto la presencia de Diana en París el 30 y 31 de agosto de 1997".
"Y no tenían información sobre sus movimientos o las circunstancias de su muerte", dijo el magistrado de la Corte Suprema de Londres.
Al Fayed considera que esta posición "es deshonesta", dijo Baker ante el jurado.
"Sir Michael (Jay) dijo que no tenía conocimiento que Diana estuviera en París ese fin de semana", concluyó el juez a cargo de la causa.
ANSA