Los cirujanos denuncian que los anestesistas que renunciaron fueron objeto de "amenazas" y de "presiones extorsivas" por parte de la ministra María Julia Muñoz. Es inminente la renuncia de médicos de otras especialidades en Salud Pública.
Las Sociedades Anestésico Quirúrgicas salieron ayer en cerrada defensa de los anestesiólogos y contraatacaron con un duro comunicado contra el Ministerio de Salud Pública. La gremial de los cirujanos denunció que las autoridades de Salud Pública están ejerciendo "ilegítimas y lamentables amenazas personales y presiones extorsivas", sobre los anestesistas que "se han visto forzados" a renunciar a los servicios.
En el comunicado no se daban nombres, pero el vocero de las SAQ, el urólogo Gustavo Malfatto, comentó a El País que hubo llamados a los anestesistas realizados por la propia ministra de Salud. El presidente de la Sociedad de Urología aseguró además que a un anestesiólogo se "lo obligó" a aceptar un pase en comisión hacia el Pereira Rossell en contra de su voluntad. "Le dijeron que tenía que aceptar el traslado, o lo echaban", apuntó Malfatto.
Otros integrantes de las SAQ aseguraron a El País que Muñoz llamó a algunos de los anestesiólogos renunciantes y les sugirió que podrían llegar a perder el título.
La ministra admitió a El País que había telefoneado a algunos de los renunciantes, pero negó el tono de amenaza. "Hemos llamado, sí, porque creemos que hay gente que debe seguir trabajando, que tiene ganas de hacerlo y nosotros tenemos que completar los servicios", respondió. "No se amenazó a nadie, sino que se los convocó a seguir trabajando", agregó. Muñoz también desmintió haber amedrentado a los profesionales con posibles suspensiones de títulos. "Eso no está hablado para nada, porque apostamos a entendernos antes", apuntó.
En una conferencia de prensa brindada ayer, los anestésico quirúrgicos también acusaron al MSP de violar el acuerdo firmado en el Parlamento el 12 de setiembre al haber declarado la esencialidad de su actividad. Los cirujanos se mantendrán en "sesión permanente" para considerar las medidas a tomar si no se deja sin efecto "la insólita, irritante e ilegítima" nueva declaración de esencialidad de la actividad médica, y si no cesa "la campaña mediática dirigida contra la profesión médica y, en especial, contra los especialistas anestesiólogos".
Las SAQ prefirieron no adelantar públicamente qué medidas están pensando. Pero distintos directivos de la gremial apuntaron que si todo sigue igual con el MSP habrá renuncias de médicos de otras especialidades en distintos centros.
Los urólogos, los traumatólogos, los cirujanos generales y los cirujanos cardíacos seguirían los pasos de los anestesistas. La gremial prefiere no anunciar esta posibilidad, ya que no quiere que las medidas sean entendidas como "gremiales" sino como decisiones "individuales". Un detalle no menor es que el jueves 4 vencen los diez días de preaviso de los anestesistas de los hospitales Maciel, Pasteur y Traumatología. En ese día, estos profesionales tienen previsto tomar la misma actitud de los 59 anestesiólogos que ya dejaron de concurrir al Pereira Rossell.
"firmeza". Malfatto marcó ayer que los anestesiólogos siguen manteniendo una "firmeza ejemplar" en sus decisiones. En el comunicado, las SAQ manifiestan su "apoyo moral y económico" a los anestesistas que "libremente" han optado, "en ejercicio de sus legítimos derechos y libertades", por cesar su desempeño en Salud Pública.
La gremial también hizo hincapié en que el MSP mantiene "en negro" a centenares de médicos, incluidos los anestesistas que han renunciado. En este sentido, expresa que "violando la ley", a estos profesionales no se les abona aguinaldo, salario vacacional, horas extras, nocturnidad, licencia común, subsidio por enfermedad y "ni siquiera" se pagan las cargas de seguridad social al BPS.
Para la entidad, es una incongruencia que a estas mismas personas se las quiera comprender en la resolución de esencialidad como funcionarios públicos.
Las SAQ denunciaron además que el Ministerio dejó sin efecto la convocatoria prevista para hoy de la "comisión de seguimiento" -pactada también con la Federación Médica del Interior y el Sindicato Médico del Uruguay- en la que precisamente se iba a acordar en qué casos es posible declarar la esencialidad.
Otra carta en la manga: los 2 mil contratados
"La batalla recién ha comenzado", dijo a El País un dirigente de las Sociedades Anestésico Quirúrgicas. La entidad guarda varias cartas para este durísimo enfrentamiento que experimenta con el Ministerio de Salud Pública.
No sólo están en carpeta las renuncias de cientos de especialistas en Salud Pública, sino también la posible no renovación voluntaria de los contratos de los dos mil médicos de la Comisión de Apoyo. Los contratos vencen el 17 de noviembre. Si para esa fecha no hay cambios, los especialistas contratados (y esto no incluye sólo a cirujanos, sino también a intensivistas de CTI de niños y de adultos, neonatólogos, ginecólogos y otros médicos de emergencia) podrían solicitar la rescisión unilateral. Esta medida haría colapsar al MSP. Es que no sólo anestesistas quieren aumento, sino también otras especialidades. "Acá quien creó el problema fue el presidente (Tabaré Vázquez) en enero pasado, cuando elevó el valor hora de un médico general a $ 266. No puede ser que un especialista gane menos", apuntaron las fuentes.