LUCÍA BALDOMIR
La empresa Serisur analiza el cierre de su fábrica de neumáticos remoldeados -la única en el país- ante la restricción de importación que impuso Brasil desde la semana pasada fijando un cupo de importación desde Uruguay de 120.000 unidades.
El gobierno planteó la semana pasada una "queja formal" ante la Cancillería de Brasil por este tema y propuso elevar el tope, pero hasta el momento no ha recibido respuesta.
El asunto volvió a estar ayer sobre la mesa en las reuniones preparatorias de la sesión ordinaria del grupo mercado común y fuentes del gobierno dijeron que "se sigue conversando bilateralmente" mostrándose optimistas de poder llegar a una solución.
Gustavo Albano, directivo de Serisur, dijo a El País que la empresa ya tenía cerrados negocios por 250.000 unidades para este año y que proyectaba alcanzar unas 450.000 para 2008, con lo que, ante la restricción brasileña, se hace "inviable" continuar operando.
La empresa produce mensualmente cerca de 30.000 unidades y ya en lo que va del año vendió 170.000, en un 98% con destino a Brasil.
El eventual cierre de la fábrica -que tiene una capacidad como para producir 700.000 unidades al año- afectaría a 60 familias directamente y a unas 200 indirectamente, dijo Albano que espera que a nivel de gobierno se logre al menos un incremento de la cuota.
Un dato no menor es que Brasil tiene una producción de 60 millones de neumáticos al año y que existen empresas que fabrican más del doble de la cuota que se fijó a Uruguay.
Paraguay negociará a través de la comisión bilateral para que se incremente el cupo de 130.000 unidades a 250.000 anunció el viceministro de Industria, Johnny Ojeda.
Brasil es el principal mercado para las tres empresas de neumáticos remoldeados que operan en Paraguay y que en conjunto tienen una producción de 600.000 anuales.
RESTRICCIÓN. El 18 de septiembre, el gobierno brasileño decidió restringir la importación de neumáticos usados desde Mercosur para cumplir una sanción que le impuso la Organización Mundial de Comercio en una disputa con la Unión Europea (que se quejó que Brasil le vetara sus neumáticos argumentando un impacto negativo hacia el medio ambiente). Si bien las chances eran que Brasil no pudiese importar, finalmente se estableció una cuota de 250.000 unidades al año en neumáticos usados o recauchutados para automóviles argumentando las exigencias de la normativa del Mercosur. De la cuota, 130.000 podrán provenir de Uruguay y 120.000 desde Paraguay.
La resolución también estableció una restricción para las compras de neumáticos usados para ómnibus y camiones en 2.000 unidades anuales con una cuota de 1.000 para Uruguay y otra de 1.000 para Paraguay.
Además se prohíben las compras de productos para motos y triciclos.
Argentina no cumple
En enero de 2002 un tribunal dispuso que los neumáticos remoldeados de Uruguay pudieran ingresar a Brasil tras que éste trabó la importación. Allí se estableció que una medida brasileña que impedía la importación de neumáticos remoldeados era incompatible con el Mercosur.
Argentina continúa sin modificar su legislación como dispuso el tribunal del Mercosur en 2005. Meses atrás el tribunal laudó a favor de Uruguay al considerar que las medidas compensatorias eran proporcionales a la actitud del país vecino.