PABLO ANTÚNEZ
Cuatro empresas procesarán con tecnología de última generación toda la harina de carne procedente de las faenas, lo que pondrá a Uruguay a la cabecera en prevención del ingreso de la "vaca loca".
A partir del 1° de octubre comenzarán a funcionar cuatro plantas con tecnología de última generación, destinadas al tratamiento térmico de las harinas de carne procedentes de la faena, utilizando como norma las reglas establecidas por la Organización Internacional de Sanidad Animal (OIE).
Esto significa otro gran paso dentro de la cadena cárnica uruguaya para mantener sus vacas "cuerdas" y evitar el ingreso de la encefalopatía espongiforme bovina, enfermedad conocida como "vaca loca".
Las empresas -que hasta ahora funcionaban con otra tecnología- tratarán térmicamente los desechos de las faenas que realizan los frigoríficos y abrirán la puerta para exportar el producto ofreciéndole al mundo todas las garantías sanitarias que exigen las normas internacionales.
Actualmente en Uruguay se producen alrededor de 130 toneladas de harina de carne diarias que se envían a las plantas de "rendering" (procesadoras) como desechos de la faena. Todas están instaladas en el área metropolitana, alejadas de los frigoríficos como se exige internacionalmente.
En el discurso oficial de clausura de la Expo Prado 2007, el ministro de Ganadería José Mujica, manejó la noticia casi al pasar, pero la destacó como un logro que ayudará a mantener a Uruguay entre los únicos cinco países en el mundo que no conocen la "vaca loca".
La puesta en marcha de las nuevas plantas, que utilizarán tecnología de última generación y que demandó inversiones millonarias, "le darán estabilidad al sistema de vigilancia" que ya funciona en el país, opina Francisco Muzio, titular de la Dirección General de Servicios Ganaderos. De este modo, Uruguay sigue a rajatabla las recomendaciones de la OIE .
INSPECCIONES. El Ministerio de Ganadería tiene todo listo para salir a inspeccionar las raciones que se utilizan en los predios para la alimentación de los rumiantes.
Por el momento no hay fecha, pero "los controles se pondrán en marcha durante el último trimestre de este año", confirmó el director general de los Servicios Ganaderos. El equipamiento de laboratorio y todos los materiales para levantar las muestras ya fue comprado.
En Uruguay está prohibido por ley el uso de las harinas de carne en la alimentación de las vacas, las ovejas y las cabras aunque sí se permite su utilización para las dietas de los pollos y los cerdos.
En los operativos, más allá de hacer cumplir la legislación vigente, también se controlará la industria racionera. La normativa obliga a las empresas fabricantes a procesar por separado harinas de carne y vegetales, evitando que se mezclen.
A nivel de predios agropecuarios, si bien nunca se constataron irregularidades, las inspecciones prediales que lanzará la Dirección General de Servicios Ganaderos se encuadran en el marco del sistema de vigilancia y prevención para alejar la "vaca loca".
Los operativos intentan evitar cualquier tentación de los productores en el uso de proteína animal. El sector es consciente de lo mucho que se perdería si este problema se instala en la ganadería local. Sin embargo, los relevamientos, donde se elegirán los establecimientos a inspeccionar al azar, serán una nueva prueba en el momento de negociar mercados.
Tanto los controles como el uso de mejor tecnología abre la posibilidad de exportar.
Por culpa del prión
La enfermedad nació en la década de 80 en el Reino Unido, a través del uso de raciones mal termoprocesadas y es causada por una partícula protéica conocida como prión. Actualmente hay sólo cuatro países en el mundo que están libres de vaca loca: Uruguay, Argentina, Australia y Nueva Zelanda. En el caso de Uruguay, ese logro incrementó el comercio de ganado en pie destinado a producir carne y leche.