SANTIAGO DE CHILE - El juez chileno Alejandro Madrid rechazó una petición de tres militares uruguayos procesados en relación al asesinato del ex agente de la DINA Eugenio Berríos y decidió que deberán permanecer en Chile cumpliendo el régimen de libertad provisional otorgado por la justicia local.
Los oficiales de inteligencia uruguayos Eduardo Radaelli, Wellington Sarli y el coronel en retiro Tomás Casella pidieron a mediados del año el beneficio de cumplir esa libertad provisional en Uruguay, desde donde fueron extraditados a Chile el año 2006.
En su petición los militares uruguayos habían asegurado que ante cualquier requerimiento del juez chileno estarían a su inmediata disposición.
En su solicitud, los militares procesados por el delito de obstrucción a la justicia sostuvieron que "debido a su calidad de extranjeros se les obliga a permanecer en un país extraño, sin poder estar con sus familiares, sin la posibilidad de ejercer un trabajo o acceder a un sistema de salud", según consignó El Mercurio en su oportunidad.
El juez Madrid estimó que no estaban dadas las garantías legales ni los presupuestos del sentido común para acceder a la solicitud, informó hoy el diario electrónico El Mostrador.
Al igual que Casella, Radaeli y Sarli, el juez Madrid mantiene procesados por el delito de asociación ilícita para obstruir la justicia a los ex directores de la Dirección de Inteligencia del Ejército chileno Hernán Ramírez y Eugenio Covarrubias, al mayor Arturo Silva, los capitanes Jaime Torres y Pablo Rodríguez, el funcionario civil Raúl Lillo, el comandante Manuel Pérez, el ex auditor general del Ejército Fernando Torres y el abogado Enrique Ibarra.
Covarrubias enfrenta también cargos como autor de secuestro con homicidio.
El magistrado encausó asimismo, en calidad de encubridor, al coronel uruguayo Ramón Rivas, jefe de la zona policial donde Berríos estuvo secuestrado en Uruguay.
Berríos fue sacado de Chile en octubre de 1991 por la Unidad Especial de la Dirección de Inteligencia del Ejército (DINE), a través de Punta Arenas, primero con destino a Argentina, desde donde luego fue trasladado a Montevideo, Uruguay.
En ese lugar estuvo hasta fines de 1992, cuando Berríos intentó escapar desde la casa en la que permaneció recluido en el balneario de Parque del Plata, cerca de la capital uruguaya. Su data de muerte está definida entre enero y junio de 1993.
Su cuerpo fue encontrado en abril de 1995 en la playa El Pinar, con dos tiros en la cabeza.
ANSA