Oposición se juega al balotaje tras caída de nivel de apoyo a Vázquez

Encuestas. Blancos y colorados dicen que el gobierno se está desgastando

CARLOS RÍOS

Blancos y colorados le sacan punta al lápiz. Las últimas encuestas marcan una caída importante en el nivel de apoyo al gobierno del Frente Amplio, y esto les refuerza la tesis de que la próxima elección se definirá en segunda vuelta.

La aprobación a la gestión del presidente Tabaré Vázquez cayó del 59% que tenía en abril-junio al 46% en agosto-septiembre, según Cifra. En tanto, para Equipos/Mori la aprobación al desempeño presidencial pasó del 42% en julio al 40% en agosto. Estos niveles son excepcionalmente altos para un presidente pos dictadura a mitad de su mandato. Vázquez es, además, el único que mantiene un saldo neto (aprobaciones menos desaprobaciones) positivo.

El propio Vázquez le quitó dramatismo a los datos de las encuestas: los atribuyó a la inquietud que se había despertado en la población por la entrada en vigencia de la reforma tributaria.

En la oposición hacen una lectura más amplia. Desgaste, desencanto, divisiones internas y la falta de un candidato claro, están entre los factores que han llevado a que los niveles de aprobación a la gestión presidencial vengan en descenso.

Para el senador de Alianza Nacional Eber Da Rosa, los datos de las encuestas vienen a confirmar algo que los blancos están "olfateando" en la gira "mano a mano" de Jorge Larrañaga por el interior: un punto de inflexión en el romance de la opinión pública con el Frente Amplio.

"La gente tiene una actitud cuestionadora hacia el gobierno que no la veíamos hace un tiempo", dice Da Rosa. Esta situación se observa en "jóvenes muy críticos con el plan de emergencia", jubilados "muy calientes" por lo que ganan y "disconformidad" entre los propios frenteamplistas.

"Uno percibe que la luna de miel, que en este caso duró un poco más porque era la primera vez que la izquierda llegaba al gobierno, se terminó. Están entrando en un proceso de desgaste", sostiene. Y aclara: "Tampoco es para decir `mirá, esto es un desastre y el gobierno se está cayendo`".

Da Rosa visualiza en 2009 un escenario de balotaje entre el Frente Amplio y el Partido Nacional. "Vemos ánimo en la gente, hay buena onda. Pero la cosa no va a depender sólo de lo que pase con el Partido Nacional, sino también en que el Partido Colorado recupere parte de los votos que en las elecciones pasadas se fueron al Frente Amplio", explica.

En el Herrerismo se tiene una visión similar. "Es natural que todo gobierno comience un proceso de deterioro y una caída en la popularidad", dice el senador Gustavo Penadés, y agrega que la población "comienza a percibir que el go-bierno no ha sabido aprovechar una coyuntura económica favorable en beneficio del país y su gente".

"No me cabe la menor duda que el impacto de la reforma tributaria y de los elementos económicos que vienen preocupando desde hace un tiempo, como el alza de precios, están haciendo lo suyo", acota Penadés. A esto le agrega la percepción "de un gobierno que está a la deriva" con diferencias importantes en su gabinete. "Esto afecta la imagen", afirma.

Al igual que Da Rosa, Penadés observa al Partido Nacional posicionado como "la gran alternativa" al Frente Amplio, y se juega a un balotaje entre blancos y frenteamplistas.

De todos modo, Penadés también prefiere la cautela. "No hay que echar campanas al vuelo. Estos son datos que los tomamos de la misma manera que cuando las encuestas le daban positivamente al gobierno. No es para creer que los dados están echados".

En el Partido Colorado se observa que se acrecientan las posibilidades electorales de la oposición, y se da como un hecho que el Frente Amplio no correrá con la misma suerte que en octubre de 2004.

Para el ex vicepresidente Luis Hierro López, entre los factores que se han conjugado para que el gobierno perdiera respaldo en la opinión pública, figura la entrada en vigencia de la reforma tributaria, el rebrote inflacionario y las "permanentes contradicciones e improvisaciones" en el oficialismo.

"Es notorio que se perdió el encantamiento y que el gobierno está sometido al desgaste. Ese desgaste se ha producido más rápidamente para un partido que tiene mayorías y que había anunciado una receta para todo", sostiene Hierro.

También vaticina que el futuro gobierno se definirá en una segunda vuelta electoral, pero entre el Frente Amplio y el Partido Colorado. "Es difícil, somos muy realistas, pero tenemos chance. No es automático que el balotaje sea entre el Partido Nacional y el Frente Amplio", dice.

Hierro opina que la negativa de Vázquez a buscar la reelección y que la coalición de izquierda "no tenga hoy un candidato claro", son factores que "contribuyen a que haya segunda vuelta".

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