DANIEL ROSA
Nacional perdió. El 0-0 ante Juventud no puede tomarlo como un punto ganado, sino como dos cedidos. Su gente se fue derrotada y desconsolada del Parque Central. Los propios jugadores y el técnico Daniel Carreño se fueron vencidos de la cancha.
La derrota fue táctica. Gana el que alcanza el objetivo que se trazó y ese fue Juventud. El elenco pedrense se puso como meta no perder y completar el Apertura invicto ante los grandes. Y lo consiguió. Nacional, en cambio, hizo todo para ganar, pero no lo logró. Llevó el peso del partido, fue el protagonista casi exclusivo durante los 90 minutos, presionó, se paró en campo rival, lo metió en su área y con todo eso no le alcanzó por un error de formas.
Si hacía falta una muestra más de la escasez de ideas que tiene este equipo tricolor, ayer la dio. Ante un equipo que se paró con línea de cinco en el fondo -las circunstancias del partido lo llevaron a eso al quedar con 10 jugadores a los 23` por la expulsión del arquero Berbia- y un mediocampo batallador que formó una muralla al borde del área, no supo cómo entrarle.
Por eso recurrió al recurso más viejo del fútbol: el centro. Llegada hasta tres cuartos de cancha y pelota al área a buscar la cabeza salvadora del "Chengue". La táctica falló por dos razones. Una es que Richard Morales aún no está en plenitud física y futbolística y le cuesta mucho ganar la posición para quedar en situación de gol. La otra es que los jugadores tricolores jamás repararon en que los defensores Santiago Fosgt y Anselmo De Almeida miden tanto como el centrodelantero.
Para los zagueros pedrenses fue un festival de despejes con la cabeza. "¡Les están saliendo chichones!", gritó desesperado un hincha tricolor desde la platea alta central esperanzado en que su alarido advirtiera a los jugadores. Entre que a la defensa de Juventud le hicieron el juego que más le convenía, que el arquero Sebastián Goncalvez dio una gran seguridad el día de su debut y que Pablo Peirano jugó con una gran inteligencia táctica para ordenar la mitad del terreno, Nacional naufragó. De nada sirvieron las corridas de Gerardo Acosta y Agustín Viana por las bandas, ni los cuatro delanteros, ni los ingresos del brasileño Bruno Coutinho y el argentino Juan Pablo Pereyra. Nada. Ninguno se dio cuenta que había que desbordar, sí, pero llegar hasta el fondo y tirar el centro atrás.
Un tiro libre de Coutinho que Goncalvez mandó al corner con espectacularidad y una peinada de Victorino que dio en el caño pudieron haber cambiado la historia, pero la realidad es que Nacional sigue deambulando. Y perdiendo puntos aun jugando con un futbolista más durante 68 minutos.
La cifra
2 puntos sacó Juventud ante los grandes. Empató 1-1 ante Peñarol e igualó 0-0 con Nacional.
Las estrellas
PABLO PEIRANO. Marcó, quitó, relevó, ordenó y erosionó cada ataque de Nacional.
Molestia
A pesar de que en el corredor del vestuario local del Parque Central se manejó la molestia de varios dirigentes por el rendimiento del equipo, el presidente Ricardo Alarcón le puso paños tibios al tema. "Esto es fútbol. Hay que mantener la clama", sentenció. conversación
Conversación
El juvenil Darío Ferreira, quien ayer no jugó (en su lugar volvió al equipo Marcelo Sosa), está enojado con Carreño. "Ya tuve una conversación con él y voy a tener otra, pero más que enojado, debería estar agradecido, porque fui yo quien lo puso en el equipo", dijo Carreño. "Yo fui jugador y los entiendo, Fornaroli tampoco salió contento, pero esto es así".
Pablo Peirano: "Nuestro mérito es el sacrificio y la humildad"
"Por suerte ninguno de los dos grandes nos pudo ganar. Este es un grupo de mucho sacrificio y humildad. Ese es nuestro mayor mérito. Cuando quedamos con 10 sabíamos que ellos iban a empujar, por suerte pudimos aguantar. Terminamos acalambrados, pero la vergüenza pudo más".
Gerardo Acosta: "Nos faltó el gol, pero no había cómo entrarles"
"Estoy contento porque fue mi primer partido como titular, y porque el técnico me dijo que me lo gané, pero me voy con una bronca bárbara por el empate. Nos faltó el gol, ellos se cerraron con una línea de cinco atrás, y cuando quedaron con 10 fue todavía peor. No había cómo entrarles".
Sebastián Goncalvez: "Nunca imaginé un debut con un grande"
"Llegué a Juventud hace dos meses y nunca imaginé un debut así, contra un grande. Cuando me estaba poniendo el buzo estaba nervioso, pero cuando entré se me fue. La primera pelota es muy importante para el arquero y anduve bien. Nos llevamos un punto doble y contra un grande".
Oscar Javier Morales: "No hay que echarle la culpa a Juventud"
"No hay que dramatizar. Juventud vino a hacer su partido y lo consiguió. Los que estuvimos en un equipo chico sabemos lo que significa llevarse un empate frente al grande. Ellos hicieron bien su trabajo y no podemos echarles la culpa porque se cerraron bien. Nosotros no supimos hacer el gol".