Gran Bretaña planea explotar recursos en el Atlántico Sur

Gran Bretaña busca acelerar el proceso de pedido ante Naciones Unidas, que está "muy sensibilizado" por la disputa con Argentina sobre la soberanía de las Malvinas, antes de un plazo internacional de registros de intereses.

Londres - Gran Bretaña planea anexar miles de kilómetros cuadrados de plataforma marina del Atlántico Sur alrededor de las Islas Malvinas y de las Islas Ascension y en el Atlántico Norte con las islas Rockall, en vistas a explotar las lucrativas reservas de gas, de minerales y petróleo, según reveló hoy el periódico inglés The Guardian.

Los planes británicos, que serán presentados en los próximos días ante la Comisión Nacional de la ONU de Límite Exterior de la Plataforma Continental (UNCLCS), explotan un apartado legal que está transformando la política internacional en temas de reservas marítimas.

Gran Bretaña busca acelerar el proceso de pedido ante Naciones Unidas, que está "muy sensibilizado" por la disputa con Argentina sobre la soberanía de las Malvinas, antes de un plazo internacional de registros de intereses.

Cualquier país puede delinear nuevos "límites exteriores de la plataforma continental" que pueden extenderse hasta 563,3 kilómetros del territorio nacional, siempre y cuando presente información detallada geológica y geofísica de científicos y expertos.

Dicha información ya ha sido recogida y ahora Chris Carleton, jefe de la sección de leyes marítimas de la Oficina Hidrográfica de Gran Bretaña y un experto internacional en este tipo de procesos, afirmó que las primeras negociaciones para anexar plataforma marina del Atlántico Sur, en principio en las islas Rockall, comenzarán en Reikjavik, en Islandia, la semana próxima.

Según Carleton, el reclamo para extender la plataforma marítima que rodea a las Malvinas será el más difícil de ganar, debido al reclamo de Argentina por la soberanía de las islas, y cuando se cumplieron 25 años desde que ambos países se enfrentaron en una guerra.

De acuerdo a Carleton, el valor del petróleo en la región que rodea a las Malvinas "es inmenso".

"Tests sísmicos sugieren que habría hasta 60 millones de barriles de petróleo en la plataforma oceánica (de las Malvinas)", escribió el Guardian, citando al experto.

Gran Bretaña tiene licencias para exploración alrededor de las islas dentro del perímetro límite de 320 kilómetros, y el nuevo pedido al UNCLCS busca extender derechos territoriales en el Atlántico Sur.

"El reclamo sería por más de 320 kilómetros del límite y menos de 563 kilómetros", declaró Carleton, quien estará en el grupo que hará la presentación ante el órgano de la ONU.

"En efecto, unirá las áreas (marítimas) alrededor de las Georgia del Sur y de las Malvinas. Es un reclamo, pero aún no se ha decidido cómo se hará. Los argentinos dirán que no es nuestro reclamo. Es todo un poco complicado", agregó.

Por su parte, Martin Pratt, director de investigaciones de la Universidad de Durham para la unidad de estudios limítrofes internacionales, afirmó que "los rusos podrán pedir por el µrtico, pero los británicos pedirán por un gran pedazo del Océano Atlántico".

"Algunos países dirán porqué una gran potencia (como Gran Bretaña) tiene el derecho de quedarse con grandes extensiones oceánicas ricas en reservas, cuando está a miles de kilómetros de su territorio. Pero así es la ley", afirmó.

Debido a los diferendos diplomáticos -a comienzo de este año Buenos Aires puso fin a un acuerdo con Gran Bretaña que databa de 1995 para compartir petróleo en caso de ser hallado en aguas adyacentes a Malvinas-, Londres dijo que hará su primer reclamo por las Islas Ascension.

Esas islas volcánicas, ubicadas a unos 1.600 kilómetros de µfrica, se encuentran en el límite entre el Atlántico Sur y el Atlántico medio.

Aunque los expertos sostienen que allí no se espera hallar reservas de petróleo o gas, sí se descubrirán depósitos significativos de minerales en la plataforma oceánica adyacente.

Irlanda, Islandia y Dinamarca ya han comenzado a negociar las divisiones del Atlántico Norte, que incluye a las islas Rockall, ubicadas en el quiebre submarino Hatton. Aunque las negociaciones no están en su etapa final, Gran Bretaña e Irlanda han acordado un límite común.

Otros países que presentaron pedidos a la UNCLCS en el pasado, enfrentaron serios problemas de vecinos, como fue el caso de Francia y su reclamo por la plataforma oceánica de las islas Nueva Caledonia, en el Pacífico, que enfureció a la vecina Vanuatu. Lo mismo ocurrió con Rusia por sus pedidos de expansión en el Océano µrtico.

Sin embargo, el proceso legal para extender los límites exteriores de la plataforma oceánica es muy complejo y requiere de mucha evidencia técnica.

Esos documentos incluyen datos sobre la ubicación del pie de la plataforma continental y requisitos de sedimentos de rocas, entre otros.

Una vez demarcada, la plataforma oceánica puede ser anexada hasta en unas 60 millas náuticas (111 kilómetros) desde el fondo del pie continental. Cuando se han obtenido los derechos territoriales, los estados tienen derecho a extraer cualquier mineral, reserva de gas natural gas o petróleo de esa plataforma marina anexada.

Gran Bretaña tiene tiempo hasta mayo de 2009 para hacer el pedido ante la ONU, como también otros países, aunque las naciones que ratificaron el tratado más tarde tienen más tiempo.

"La cantidad de información técnica que se requiere es enorme. Australia recientemente debió someter unos 80 volúmenes de información", agregó Pratt.

ANSA

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