Frentistas contra paro de médicos

Muñoz. Recibió el apoyo de los comunistas por una de las reforma más "izquierdistas"

María Inés Hiriart tapa nacional 20070916 300x300
María Inés Hiriart

La ministra María Julia Muñoz, divulgó una encuesta que arroja que el 57% de los frenteamplistas estuvo en desacuerdo con el paro médico y que un 71% avaló la declaración de esencialidad. Los datos se vertieron en un encuentro con el PCU.

El equipo del Ministerio de Salud Pública presentó ayer los detalles de la reforma sanitaria al Comité Central del Partido Comunista. El programa y la conducción llevada a cabo por la cartera tuvo ayer un fuerte respaldo de ese sector político.

La mayoría de los dirigentes comunistas aseguraron que esta reforma es una de las más "izquierdistas" del gobierno. El equipo ministerial se retiró del local donde se realizó el encuentro con un efusivo aplauso. Entre los presentes, se encontraban representantes del movimiento sindical, como el dirigente de la Federación Uruguaya de la Salud, Jorge Bermúdez, de filiación comunista.

En el lugar, la ministra reveló los resultados de una reciente encuesta que encargó a Equipos Mori. El relevamiento arrojó que el 57% de los frenteamplistas encuestados no estuvo de acuerdo con los paros realizados por los médicos y que el 71% de ellos avaló la declaración de esencialidad de los servicios anestésico quirúrgicos. La encuesta fue realizada entre el 25 al 31 de agosto.

El Ministerio también relevó la opinión de los uruguayos y de los frentistas sobre la reforma de la salud. Muñoz difundió que 7 de cada 10 uruguayos escucharon hablar del tema, y que 37% de las personas informadas tiene una opinión "buena" o "muy buena" sobre la reforma.

Sin embargo, Muñoz destacó que más del 40% de los ciudadanos "no tiene una opinión formada" sobre la reforma, y que este es el principal desafío del gobierno. La ministra dejó entrever que la cuenta pendiente es que los uruguayos no sólo sientan que la reforma les dará la "tranquilidad" de tener la cobertura de salud asegurada, sino también que habrá una atención "diferente".

El director general del MSP, Daniel Olesker, hizo luego un repaso de los cambios que vendrán a partir de 2008 y del impacto sobre los diferentes grupos. Frente a un auditorio integrado por varios sindicalistas, enfatizó que el gobierno tendrá especial cuidado en que el "aporte obrero" para el Fondo Nacional de Salud no signifique una rebaja del salario de los funcionarios públicos. Destacó que a partir de enero de 2008 cerca de 1.450.000 uruguayos estarán siendo "beneficiarios y contribuyentes" del Fonasa, lo que implica un importante avance en el cronograma de la reforma. El economista enfatizó que el Estado está con este programa subsidiando especialmente la cobertura de los sectores "de ingresos bajos y medios".

El viceministro Miguel Fernández Galeano hizo un planteo de fuerte tono político. Aseguró que esta es una reforma de fuerte "signo progresista", en un contexto donde "cada vez cuesta más aplicar la justicia social".

El subsecretario dijo no estar sorprendido por las "piedras en el camino", en virtud de que se "afectan intereses". Así concluyó que el gobierno se ha definido por resolver "solidaria y socialistamente" el tema de la salud.

La reforma de la salud es una herramienta de equidad y también de redistribución de la riqueza"

Muñoz llamó a recomponer el diálogo con los funcionarios de Salud Pública

La ministra descartó que se esté pensando en una declaración de esencialidad a raíz del conflicto de los funcionarios no médicos de Salud Pública. "No está planteado que frente a un paro, que es una circunstancia acotada en el tiempo, se tomen medidas, como las que se pueden tomar cuando un gremio declara una huelga por tiempo indeterminado", respondió ayer ante la prensa.

Muñoz prefirió no hablar sobre su decisión de retirar de la mesa el 20% de aumento para 2008 en virtud de los dos "escraches" que sufrió en dos hospitales. "Debemos tener un debate importante sobre nuestra forma de relacionamiento. Lo primero que tenemos que ver es cómo reestablecemos el diálogo", apuntó la secretaria de Estado. Luego, insistió que solicitará que participen en la negociación "otros organismos que representan a los trabajadores", en alusión a COFE y al Pit-Cnt.

El aporte patronal no subirá

María Julia Muñoz, Miguel Fernández Galeano y Daniel Olesker respondieron ayer en el local del Partido Comunista una variada gama de preguntas de los dirigentes y militantes. Olesker se preocupó por demostrar que el incremento del aporte para los trabajadores a un 6% no significará un mayor costo para la población con un ingreso promedio. El economista destacó que el ingreso promedio en Montevideo es de $ 18 mil y que el número promedio de integrantes del hogar son tres personas. Explicó que por un aporte salarial adicional del 6% ($ 1.080) esa familia de trabajadores se asegura la cuota mutual de los tres miembros (la pareja y el hijo). También ejemplificó que una pareja sin hijos de ingreso promedio, tendrá derecho a dos cuotas por casi $ 900 (4,5%). Uno de los asistentes le preguntó al economista por qué no había cambios en el aporte patronal. Olesker respondió que la "idea no es subirlo", ya que los empresarios ya se estaban haciendo cargo del complemento de cuota de los trabajadores. Respondió que de todos modos los asalariados estarán cubriendo sólo del 35% al 40% del costo de la cobertura de sus hijos, y que el resto es financiado con aporte fiscal (con U$S 76 millones). Sobre los desocupados, confirmó que se atenderán en una ASSE "mejorada".

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar