Lahore - La ex primera ministra paquistaní Benazir Bhutto anunció hoy su pretensión de volver a Pakistán desde su exilio en Londres el 18 de octubre, después del aparente fracaso de sus negociaciones con el régimen de Pervez Musharraf para un acuerdo previo a las próximas elecciones.
Tras la deportación sin contemplaciones el pasado lunes del también ex primer ministro Nawaz Sharif, que había amparado su retorno del exilio con un fallo del Tribunal Supremo, hoy ha sido el Partido Popular (PPP) de Bhutto el que anunció el regreso de otra de las grandes figuras de la oposición paquistaní.
"Doy al pueblo de Pakistán la buena noticia de que ella llegará el 18 de octubre y aterrizará en Karachi", capital de la provincia sureña de Sindh, anunció en rueda de prensa en Islamabad el vicepresidente del PPP, Mahkdoom Amin Fahim.
Fahim descartó que la fecha ofrezca a Musharraf vía libre para sus planes de reelección, pues la votación para renovar su mandato presidencial está prevista entre el 15 de septiembre y el 15 de octubre.
El regreso de Bhutto, que fue jefa del Gobierno de Pakistán en dos ocasiones, de 1988 a 1990 y de 1993 a 1996, y se exilió en 1999, sigue a meses de negociaciones para un acuerdo de reparto de poderes con Musharraf, quien quería garantizarse el apoyo del PPP para la reelección como presidente del país.
Las negociaciones, que incluyeron un "cara a cara" entre Musharraf y Bhutto a fines de julio pasado en Abu Dhabi, encallaron, según fuentes oficiales, por la pretensión de la opositora de asumir un tercer mandato al frente del Gobierno, lo que habría requerido una enmienda constitucional.
La ex primera ministra reclamaba, además, que Musharraf abandonara el mando del Ejército para poder ser reelegido jefe del Estado.
La propia Bhutto, en una entrevista con la cadena "Al Yazira English", dijo hoy que "por desgracia" el acuerdo no cuajó.
"Nosotros lo intentamos sinceramente porque queremos ver restablecida la democracia en Pakistán, queremos ver a las fuerzas moderadas trabajando juntas. Pero es importante que para ello hubiese una transición a la democracia", expuso.
Según Bhutto, "hubo conversaciones intermitentes", la última el pasado día 4, tras lo que el régimen prometió un nuevo contacto en dos días que no se ha producido, de acuerdo con el contenido de la entrevista adelantado por la cadena qatarí.
El plan de Musharraf es hacerse reelegir presidente, en una votación a cargo de los Parlamentos central y provinciales, antes de que se celebren las nuevas legislativas.
La fecha de la votación presidencial se anunciará en los próximos dos o tres días, aseguró hoy el jefe de la gubernamental Liga Musulmana, Shujaat Hussain, quien rechazó las aspiraciones de Bhutto y pidió al PPP que "espere a las elecciones (legislativas) y deje que el pueblo decida".
Bhutto afronta cargos de corrupción como los que también pesan contra Sharif, a quien el régimen denegó la entrada en Pakistán pese a que contaba con un veredicto a su favor del Tribunal Supremo (TS).
Sharif fue deportado a Arabia Saudí sólo horas después de aterrizar en Islamabad, aunque el TS había amparado su derecho a volver al país y dedicarse a la política frente a la reivindicación del Gobierno de que aceptó en 2000 un pacto de diez años de exilio para evitar una condena judicial.
En el TS se acumulan, además, varios casos que obstaculizan los planes de reelección de Musharraf, que ha fundido en uno solo para comenzar a estudiarlo el próximo lunes.
De momento, el presidente y general ha superado un primer obstáculo en el TS, tras lograr que su presidente, el combativo Iftikhar Chaudhry, se inhiba hoy de este proceso para que no quede en cuestión su neutralidad después de que Musharraf intentara en marzo destituirlo.
Hussain ofreció además otra "solución", que matizó como su "opinión personal", para el caso de que el TS bloquee los planes del presidente, y es que en su lugar se presente a las elecciones su esposa, Sehba Musharraf.
"Si damas como Benazir Bhutto y Kulsoom Nawaz Sharif pueden meterse en política, la señora Sehba Musharraf es igualmente buena para llevar adelante la agenda de su esposo y hacer de Pakistán un país moderado e ilustrado", mantuvo Hussain.
EFE