Washington - El Fondo Monetario Internacional (FMI) urgió hoy al Banco Central uruguayo a actuar contra la inflación con una subida de las tasas de interés, y citó el alza de precios como uno de los desafíos principales a los que se enfrenta el país.
En su revisión anual de la economía uruguaya el Consejo Ejecutivo del FMI remarcó que la inflación interanual alcanzó el ocho por ciento en julio, una cifra que supera ampliamente la meta del 6,5 por ciento del banco central.
El organismo achaca ese salto a la subida del petróleo y de las materias primas en general, que se ha contagiado a otros sectores de la economía, y a la alta demanda interna.
La institución recomendó al banco central ajustar las tasas de interés y "clarificar los objetivos e instrumentos de la política monetaria, incluida la intervención en los mercados cambiarios".
El peso uruguayo se enfrenta a presiones al alza, que pueden incrementarse si continúa la entrada de capital extranjero, según el Fondo.
Sin embargo, la mayoría de los directores ejecutivos del organismo creen que el banco central debería subordinar sus intervenciones cambiarias a lograr su meta de inflación.
Para ello, debería permitir a la moneda "que se ajuste de forma más libre" en respuesta a las condiciones del mercado, según un resumen de la sesión que el Consejo dedicó a Uruguay el 29 de agosto y que fue publicado hoy.
El otro desafío fundamental del país, a su juicio, es reformar el Banco Hipotecario del Uruguay (BHU), el banco central y los fondos públicos de pensiones, según indicó el Consejo Ejecutivo.
Sobre el BHU pidió completar su reestructuración para reanudar los préstamos hipotecarios.
Para el banco central recomendó más autonomía, y respecto a los fondos de pensiones el FMI pidió una reforma que libere dinero para aumentar la inversión pública, cuyo volumen está entre los más bajos en la región, según declaró.
La institución, con sede en Washington, describió como "encomiable" el desempeño fiscal del país en los últimos años.
No obstante, el directorio insistió en que es "esencial" que Uruguay mantenga "superávit primarios elevados, para reducir aún más la proporción de deuda pública, que todavía se encuentra en un nivel alto".
La deuda llegó ascender al 110 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) de Uruguay en 2003, como resultado de la crisis por la que pasó el país un año antes, cuando la economía se contrajo un once por ciento.
El FMI calcula que la deuda habrá caído al 62 por ciento del PIB para finales de este año, de la cual un 30 por ciento es en pesos y el resto en moneda extranjera.
El Fondo también calcula que el crecimiento se ralentizará este año, hasta colocarse en el 5,2 por ciento en términos reales (descontada la inflación), comparado con el siete por ciento del año pasado.
EFE