SEBASTIÁN CABRERA
En conflicto una vez más con la Intendencia de Montevideo, Adeom es una voz discordante en el seno del movimiento sindical. En pocos meses, su nueva directiva tuvo varios encontronazos con el Pit-Cnt.
A fines de abril la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom) fue a elecciones. Y la opción era entre radicales y moderados, que habían dominado el sindicato en el último período. La correlación de fuerzas se dio vuelta: las agrupaciones moderadas (listas 112 y 5) lograron siete cargos contra ocho de cuatro agrupaciones radicales. Hoy Adeom es liderado por dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT), el Movimiento Revolucionario Oriental e independientes. Es el único sindicato importante donde se da esta predominancia de grupos radicales.
Así, es fácil imaginarse los choques entre la dirigencia de Adeom y las corrientes sindicales que dominan el Pit-Cnt, donde conviven comunistas, socialistas, sindicalistas del Movimiento de Participación Popular (MPP) y del espacio Articulación, el sector más cercano al gobierno de Tabaré Vázquez.
La central sindical critica la política económica del gobierno, pero en los dos últimos años le ha reconocido logros, algo que los grupos radicales no terminan de aceptar. Entienden que el actual gobierno es neoliberal e igual de malo que los anteriores.
"Ellos (el Pit-Cnt) son aliados del gobierno. Nosotros le criticamos esa subordinación a la administración", dijo a El País el dirigente de Adeom, Álvaro Soto, del PT.
La secretaria general del sindicato, Mabel Lolo, entiende que hay "diferentes enfoques", en un problema de "discusión ideológica".
Para el coordinador del Pit-Cnt, Juan Castillo (comunista), existen concepciones distintas entre el Pit-Cnt y la dirección de Adeom. "Hay debates, puntos en discusión. Eso es claro, visible", opinó.
El sindicalista Richard Read, de Articulación, cree que eso es parte de los "aquelarres" del movimiento sindical debido a "la heterogeneidad" de ideas. "Tenemos diferencias, discutidas en nuestro estilo, en forma fuerte", apuntó.
ROUNDS. Esas diferencias quedaron claras el lunes 20 de agosto, cuando la Mesa Representativa analizó la reforma tributaria. Ese día la cúpula sindical logró consenso para una declaración que propuso cambios al nuevo sistema impositivo en el entendido de que aún "falta profundizar más". Pero también señaló que el sistema anterior era "injusto y regresivo" y que el nuevo significa "un avance".
La moción fue votada por 27 delegados y en minoría quedaron tres delegados de tendencia radical: Adeom, la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE) y el sindicato de las cooperativas de consumo.
Estos tres gremios presentaron una moción de rechazo total a la reforma tributaria con el argumento de que beneficia al "gran capital".
En aquella reunión, Read discutió directamente con un delegado de Adeom. "Salí a polemizar con Adeom. Dentro de las reglas de juego, todo. Cada uno defendió acaloradamente su idea", recordó Read.
Unos días antes una delegación de Adeom se había reunido con el Secretariado Ejecutivo del Pit-Cnt para pedirle explicaciones por haber recibido al intendente Ricardo Ehrlich sin la presencia del gremio municipal. También cuestionaron que, en pleno conflicto con la Intendencia de Montevideo, Ehrlich escribió la contratapa de la publicación sindical "Trabajo y Utopía".
Los desencuentros siguieron. El Secretariado del Pit-Cnt volvió a recibir la semana pasada a una delegación de Adeom. Esta vez el objetivo era pactar la forma en que la central sindical se opondrá a dos privatizaciones que promueve la Intendencia: el Hotel Casino Carrasco y la usina de basura de Felipe Cardozo.
Aunque estaba ese tema sobre la mesa, la reunión derivó en discusiones sobre el relacionamiento entre el Pit-Cnt y Adeom. El clima volvió a tensarse. Uno de los delegados de Adeom dijo allí que la central sindical es "aliada" de un gobierno neoliberal.
Read explicó parte del debate de ese día: "Discutimos cuál es la mejor táctica para resolver los temas. No puede ser que, porque acompañemos en el tema privatizaciones, hay que hacer lo que Adeom quiera, más en un tema complicado. Esto ha pasado con todos los gremios en conflicto".
FINAL. En un intento por calmar las aguas, esta semana tres dirigentes del Pit-Cnt (Castillo, Read y Fernando Pereira), visitaron la sede de Adeom para volver a verse las caras con la dirigencia municipal y culminar la discusión pendiente de la semana anterior.
Adeom presentó argumentos "para oponerse" a las dos privatizaciones y ahora el Pit-Cnt pedirá otra entrevista con Ehrlich. Pero los municipales no quieren que el tema quede ahí, sino que pretenden que el movimiento sindical acompañe la recolección de firmas contra las privatizaciones y apoye otras acciones en esa línea.
Hace unos días, Lolo dijo que el Adeom decidió juntar 1.000 firmas contra la licitación del Hotel Casino Carrasco para que el Parlamento discuta ese procedimiento. También recogerán adhesiones contra la concesión de la Usina 5.
"A sabiendas de que tenemos nuestras diferencias con la orientación general del Pit-Cnt, queremos un frente común para derrotar las privatizaciones. Allí se pondrá en juego la validez de las orientaciones en discusión", sostuvo Soto.
Se trata, en definitiva, de un nuevo capítulo de una larga novela.
Larga lista de disputas con el Pit
Adeom tiene unos 6.500 afiliados de un total de cerca de 8.000 trabajadores de la Intendencia de Montevideo. Cada mes aporta al Pit-Cnt cerca de $ 19.500 (tres pesos por afiliado) y, en los hechos, es uno de los sindicatos más grandes de las 64 filiales que existen en la central sindical.
Pero Adeom no integra el principal órgano de conducción del Pit-Cnt, el Secretariado Ejecutivo.
Es larga la historia de desencuentros entre el sindicato municipal y las corrientes principales de la central obrera.
Los delegados de Adeom, junto a otros gremios, se retiraron del penúltimo congreso del Pit-Cnt, a fines de 2003. Aquella vez el congreso no quiso discutir uno de los conflictos sindicales más duro del período: la huelga de Adeom contra la Intendencia.
Por dos años el sindicato municipal quedó por fuera, sin cargos, en los dos órganos del Pit-Cnt: el Secretariado y la Mesa. En el último congreso, en octubre de 2006, el sindicato retornó a la central sindical y se integró a la Mesa Representativa, que se reúne una vez al mes y está integrada por unos 40 sindicatos. Sin embargo, sigue sin participar en el Secretariado, que tiene catorce cargos, repartidos entre las corrientes sindicales que dirigen el movimiento sindical (Articulación, comunistas, MPP, socialistas y PVP).
Relación tensa con la Intendencia
Desde que asumió la nueva directiva de Adeom, con mayoría radical, se agudizó el conflicto con la administración de Ricardo Ehrlich.
Una de las primeras resoluciones que tomó la actual directiva a principios de mayo fue comunicarle al intendente la disconformidad con el aumento salarial otorgado (calificado como "rebaja") y la oposición a las privatizaciones anunciadas.
El 26 de junio, Adeom se declaró en pre conflicto. En una asamblea en el Platense Patin Club la sindicalista Mabel Lolo dijo: "Esta no es la izquierda que queremos. No es la izquierda por la cual trabajamos para que ganara el gobierno". Ese día los municipales marcharon hacia el palacio municipal y llegaron a puro grito hasta el segundo piso, donde están las oficinas del intendente.
A fines de agosto el sindicato profundizó el conflicto y acordó aumentar las movilizaciones, con paros en el palacio municipal y en los zonales.
Pero, si se mira para atrás, hay enfrentamientos históricos entre el sindicato y gobierno municipal. Como cuando Adeom estropeó la ceremonia de asunción de Mariana Arana en su segundo mandato, o cuando le gritaron "canceroso" al entonces director Ernesto de los Campos.
También fue fuerte la resistencia de Adeom a los cambios en algunos servicios municipales, como el de la recolección de residuos. El sindicato se opuso a que la Intendencia instalara los contenedores para las bolsas de basura.
El estilo agresivo que patentó Adeom sólo brilló por su ausencia durante la primera gestión frenteamplista en Montevideo, cuando Tabaré Vázquez era intendente entre los años 1990-1995.