"Para decirlo cortito y al pie: no habrá cambios en la política económica". Así, el presidente respondió a la oposición, los empresarios y los sindicatos que le reclaman un cambio de rumbo y le bombardean el nuevo sistema tributario.
Sus palabras también estaban dirigidas a la interna del Frente Amplio, donde algunos sectores están claramente enfrentados al ministro de Economía, Danilo Astori.
Tabaré Vázquez brindó anoche un mensaje grabado de 45 minutos a la población evaluando la marcha de la mitad del período de gobierno. Se le vio distendido, vistiendo un traje sepia y trasladándose de un lado a otro en un set que contaba con una mesa y un taburete, una silla reclinable y el tradicional atril gris con el escudo nacional.
Vázquez aseguró la "continuidad de los cambios estructurales ya en marcha", como la reforma tributaria, y manifestó que "se equivoca" quien crea que "pueden ser revertidas".
"No somos perfectos, ni mucho menos. Tampoco caprichosos. Somos leales y consecuentes y estamos convencidos de que la máxima del gobierno es darle dignidad a la vida de la gente", aseveró. Y fue enfático en que el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) "no ha generado cataclismo alguno". "Están pagando menos los que tienen menos", acotó.
Acerca del aumento de precios, Vázquez dijo que "está bajo control" y que se trata de "un empuje inflacionario que empezó hace varios meses" a raíz de algunos factores externos (aumento del precio de los commodities en el mercado) e internos (fenómenos climáticos, mayor demanda de algunos productos). "No es un drama ¡eh!; no hay una hiperinflación", reflexionó.
Aseguró que el gobierno "hace un seguimiento permanente y riguroso" de los precios y recordó que ya ha tomado medidas de tipo financieras para frenar un incremento mayor en los precios. Descartó de plano, además, que la reforma fiscal haya provocado una escalada mayor en el costo de los bienes. "Sin la reforma tributaria el aumento de los precios hubiera impactado más aún en la economía de la gente", dijo.
Paralelamente, Vázquez desestimó los cuestionamientos que ha recibido el gobierno y de forma categórica afirmó: "A veces el paso del tiempo afecta la memoria y el exceso de noticias desinforma".
"VAMOS BIEN". El presidente resumió los principales logros del gobierno en materia laboral, la disminución del desempleo, el aumento de la inversión privada y pública, los avances para esclarecer los hechos ocurridos en la dictadura militar, el combate a la pobreza y en la ampliación de la cobertura de los servicios de salud, entre otros.
Reivindicó, además, la política de inserción internacional y dijo que se sustenta en el "pragmatismo" y el "respeto".
"Vamos bien. Claro que vamos bien, pero debemos seguir mejorando", afirmó.
Corta "la mano en la lata" y mantiene la Caducidad y el 4,5% para la educación
El presidente Vázquez salió al cruce de acusaciones sobre hechos de corrupción en su gobierno. Sin mencionarlo explícitamente, hizo referencia a las denuncias sobre presuntas irregularidades en la Dirección General de Casinos, principal foco de cuestionamientos de la oposición que tiene en la mira a su director Juan Carlos Bengoa (Asamblea Uruguay).
"En este gobierno podremos equivocarnos, pero no se meterá la mano en la lata. Si alguien lo hace se la cortamos", sostuvo mientras bajaba su mano izquierda simulado una guillotina.
"Debo decirles lo que hemos dicho siempre: nadie está libre de este flagelo. Nosotros tampoco. No prejuzgamos a nadie. No somos jueces ni fiscales. En la medida en que se constaten irregularidades adoptaremos las medidas que correspondan. Sin dramatismos, pero con serena firmeza. Reitero: rechazamos el linchamiento, pero no somos cómplices de nada ni de nadie", expresó el presidente de la República.
DERECHOS HUMANOS. Por otra parte, Vázquez reflexionó acerca de los avances en materia de derechos humanos y esclarecimiento de los hechos ocurridos durante la dictadura militar.
Reiteró su compromiso de no derogar la ley de Caducidad al afirmar que el gobierno "no desconocerá la legislación vigente".
Manifestó que las decisiones del Poder Ejecutivo en este tema estuvieron guiadas por la memoria, la verdad, la justicia, la reparación y el "nunca más".
"Hemos trabajado y seguiremos trabajando sobre bases de memoria, porque el pasado es una necesidad del alma humana; verdad, porque es el único camino para superar las heridas del pasado; justicia, que no es revancha, no es odio ni desconocimiento de la legislación vigente (...); reparación, que no es punto final, no hay punto final; y nunca más. Lo he dicho y lo reiteraré cuantas veces sea necesario: nunca más terrorismo de Estado, nunca más desconocimiento de la institucionalidad democrática, nunca más persecuciones y torturas, nunca más dictadura, nunca más descalificaciones, desconfianza y enfrentamiento entre uruguayos", afirmó.
EDUCACIÓN. En otro momento de su alocución, el presidente Vázquez tocó un punto sensible para la izquierda: el gasto público en educación. Reiteró el compromiso de la campaña electoral de llegar al 4,5% del Producto Bruto Interno (PBI) para el sistema educativo al final del mandato.
Señaló que el gasto presupuestal de la Administración Central para la enseñanza aumentó en $ 1.400 millones en términos reales del 2004 al 2006. Recordó que en 2007 esa inversión llegará a $ 2.800 millones y en 2008 se incrementará a $ 3.400 millones.
En cuanto a los salarios de los docentes y maestros, Vázquez afirmó que "aún no es suficiente, pero se va mejorando". Ejemplificó su hipótesis con el salario de un maestro grado 4, que, señaló, ha experimentado una recuperación real del 17%.
Las cifras económicas de Vázquez
Los activos de reserva aumentaron de U$S 2.265 millones a U$S 3.539 millones.
El aumento del PBI pasó de 6,6% en 2005 a 7% en 2006. La expansión de la inversión bruta interna fue de 16% y las exportaciones de bienes y servicios llegaron a U$S 6.000 millones anuales.
El gasto social del Estado pasó del 40% al 49%, bajó la pobreza del 31,9% al 24,3% y la indigencia del 3,9% al 1,4%.
En dos años y medio se crearon 162.000 nuevos puestos de trabajo.
El gasto previsto para el Gobierno Central, entre 2004 y 2006 se aumentó en más de $ 1.400 millones.
Por pago de intereses, se ahorró U$S 180 millones, que se destinarán a la reforma del sistema de la salud, el Plan Ceibal, el Plan de Equidad y el alumbrado público en el interior del país.
El BPS tiene 1.120.000 afiliados, entre ellos 120.000 trabajadores rurales y 45.000 del servicio doméstico.
En el período 2005-2007 las exportaciones pasaron de U$S 3.000 millones a U$S 6.000 millones.
El 61% de los morosos del BROU cancelaron sus deudas o firmaron convenios de pago con el banco.
La industria creció 10% y el sector turismo generó U$S 650 millones este año contra los U$S 457 del año 2005.
La mortalidad infantil pasó de 13,2/1000 nacidos en 2004, a 10,5/1000 en 2006.