Fray Bentos espera volver a la calma a las 14 horas

RENZO ROSELLO

Impotentes, molestos, los fraybentinos esperan a los "piqueteros". Hace tiempo que no son los vecinos de Gualeguaychú. La vida seguirá hoy en Fray Bentos: fútbol, un festival y el paseo por la rambla. Pero la ciudad se está llenando de banderas.

Raúl Nicoletti (48) llegó a las 6 de la mañana a la ciudad cargando dos bolsos enormes. Bajó del ómnibus, trató de desentumecerse después de cuatro horas de viaje, cargó sus bultos y comenzó a caminar lentamente hasta la desierta plaza central. La neblina era tan densa que mojaba la ropa.

Sin prisa, Raúl buscó el mejor punto de la plaza para instalar su puesto. Es un "profesional" en la materia: hace más de 20 años que vende banderas. "Laburo casi siempre en el estadio, pero ya no es lo mismo que antes", cuenta. "Cuando yo empecé en esto, después de la dictadura, hacía un montón de plata. Pero ahora no da para vivir solamente de esto, así que laburo en una panadería y cuando sale algún viaje para el interior, me prendo", explica.

Las banderas más grandes las vende a 240 pesos, las más chicas, para los autos, a 50. Ya al mediodía había agotado las banderas pequeñas. A las dos de la tarde tuvo que levantar su improvisado puesto, alegre por el golpe de prosperidad. En Fray Bentos nadie quería quedarse sin su respuesta a la protesta entrerriana.

El talante sereno de los fraybentinos es apenas una pátina bajo la que fluyen las emociones. "Acá la procesión va por dentro", ilustra, lacónico, un fraybentino en una esquina de la plaza. Muchos tienen el recuerdo fresco de la anterior manifestación de la Asamblea, en octubre de 2003, aturdió la ciudad con bocinas y consignas.

Por entonces nadie pensaba, ni ellos mismos, que las cosas llegarían a este punto. Hoy muchas familias quedaron divididas a un lado y otro del puente; muchas amistades terminaron abruptamente, sin un adiós, sin ninguna deslealtad manifiesta. Y también muchos perdieron su trabajo sin haber puesto jamás un pie en la gigantesca planta que ahora identifica a la ciudad.

LLAMADO A LA CALMA. Ibar Villalba es uno de los "desocupados del puente". Despachante de aduanas y militante del movimiento que reúne a 214 afectados por el bloqueo, Villalba aceptó a duras penas el pedido de no hacer un contrapiquete. "Ellos están en plan de víctimas, lo que más quieren es un mártir y nosotros no se los vamos a dar", dice. Un argumento con el que aún trata de convencerse a sí mismo de que no es buena idea ir hoy a hacer frente a los activistas entrerrianos.

Ayer, a primera hora de la tarde, fue con su esposa hasta la cabecera del puente, su antiguo puesto de trabajo. Pocas horas antes, junto a otros tres delegados del grupo de desempleados se había reunido con el jefe de Policía, Juan Balbis, para hablar del contrapiquete.

"El jefe nos hizo comprender que no sería una buena idea; por lo tanto no vamos a participar en la movilización. Iremos a juntarnos con amigos, a comer algún asado, a estar con la familia", dice Villalba.

Pese a todo, los reiterados llamados a la calma de las autoridades parecen haber surtido efecto. Un festival de música con bandas locales, los partidos del calendario de la divisional "A" de fútbol, incluso alguno partidos de la "B", los paseos de siempre. Nada de eso cambiará.

Anoche, como cualquier sábado, los jóvenes se preparaban para reunirse en una discoteca que ofrecía "superdescuentos" para aquellos que se animaran a ir disfrazados de "superhéroes". Y, como se sabe, cuando se sale a escalar techos por la noche se duerme hasta muy tarde al otro día.

Se espera que para la primera hora de la tarde, no más de las dos, Fray Bentos habrá vuelto a la normalidad. Los pobladores harán su rutina dominguera, sin conceder demasiada atención a lo que ocurra a casi cuatro kilómetros del centro. El único detalle que cambiará la fisonomía de esta ciudad de 24.000 habitantes será la empecinada presencia de la enseña bicolor como un expresivo y pacífico llamado de atención a los indeseados visitantes.

Vienen "como mil"

La Asamblea Ambiental de Gualeguaychú llevaba ayer un registro de los participantes de la marcha. Cada activista que quiera cruzar hoy habrá dejado antes todos sus datos en los "libros" de la Asamblea. En base a este registro, el asambleísta Alfredo De Angelis estimó que la marcha será de unas mil personas. Y un dato curioso. Es muy posible que algunos de los más connotados activistas del movimiento no participen. Se manejó que ni De Angelis, ni Jorge Frtizler, cruzarían la frontera. En cambio, sí vendrá el intendente de Gualeguaychú, Daniel Irigoyen, el intendente electo Juan José Bahillo, y el Concejo Deliberante en pleno.

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