A partir de enero de 2008 se triplicará el porcentaje del Producto Bruto Interno que se destina a las asignaciones familiares. Así lo anunció hoy la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi.
Las asignaciones pasarán a ser mensuales con una base de $ 700 desde el nacimiento hasta el ingreso a 6º año de escuela y de $ 1.000 para aquellos niños que cursen la enseñanza media.
Sin embargo los pagos serán de forma escalonada, de manera que el primer hijo cobrará más y a partir de allí serán de forma descendente.
El incremento, enmarcado dentro del Plan de Equidad, se realiza para impedir la deserción escolar. Además se implementará un control de asistencia de los niños a los centros de enseñanza, lo cual será decisivo para el cobro de las asignaciones.
El control será monitoreado por los organismos de enseñanza, salud y el BPS a través de un sistema informático.
"A mi me preocupa que el liceo tenga profesores y salones y capacidad como para absorber a esta población. Para poder controlar tenemos que poder ofrecer", dijo la ministra Arismendi en declaraciones a radio Carve.
Actualmente son 650 mil niños que se dependen de estas asignaciones. De ellos 330 mil se beneficiarán con este aumento de montos y se proyecta que para 2009 la mejora alcance a 500 mil niños.
EL PAÍS digital y radio Carve