LAURA LOMANDO
Los profesores están preocupados por hechos de violencia que protagonizan alumnos y personas ajenas a la institución en las inmediaciones del local educativo. Piden a los padres que ordenen a sus hijos regresar sin demoras a sus hogares.
Los incidentes, como pedreas y trifulcas, suelen registrarse en cuadras cercanas al liceo, por lo que la problemática excede los controles que puede realizar la dirección del centro educativo.
Con este panorama y ante el agravamiento de la situación durante la última semana, la dirección de la institución resolvió exhortar a los padres de los estudiantes para que pidan a sus hijos que regresen "inmediatamente" a sus hogares cuando salgan del liceo y no queden merodeando en los alrededores.
En una carta, a la que tuvo acceso El País, las autoridades afirman: "Preocupados por la seguridad de nuestros alumnos, nos encontramos ante la necesidad de recurrir a ustedes ya que las posibilidades de acción de la institución se ven ampliamente superadas por estas circunstancias". Aseguran que "en muchas ocasiones los hechos de violencia se dan a una distancia mayor, que la institución no puede cubrir".
Las autoridades explican que el liceo "notificó lo acontecido a la Seccional 4ª, sin haber tenido respuestas inmediatas", y que por este causa, se pedirá colaboración a los padres.
RESPONSABILIDAD. El padre de una estudiante de tercer año del Liceo N° 29 dijo a El País que los profesores están "desbordados" por la situación y que las gestiones realizadas ante el Ministerio del Interior no han dado resultados. Sin embargo, cuestionó que se "le tire la pelota a los padres" para que sean ellos quienes deban ocuparse de la "seguridad personal" de sus hijos. "No es posible que los padres no podamos tener la tranquilidad de que nuestros hijos vuelvan a casa sin problemas", agregó. Si bien entiende la impotencia de las autoridades, se preguntó "¿quién se va hacer responsable?" cuando un incidente pase a mayores. Explicó, además, que en muchos casos los adolescentes se niegan a ser acompañados por sus padres hasta la puerta del liceo, para no quedar en "ridículo" ante sus amigos.
La presidenta de la Asociación de Docentes de Enseñanza Secundaria (ADES), Mónica Mangabosco, dijo a El País que lo ocurrido en el Liceo N° 29 se repite en otros, incluso, en los que no están catalogados como de contexto crítico.
De todos modos, aclaró que las situaciones de violencia en los locales educativos y sus alrededores se enmarcan dentro de "la inseguridad que vive todo el país". Explicó que pedirle ayuda a los padres es un buen comienzo, pero no soluciona el problema.
El País intentó comunicarse con las autoridades de Secundaria, pero éstas no respondieron las llamadas.