Tomó fuerza la posibilidad de que haya sido "éxtasis" lo que desencadenó la muerte de la joven Silvana Notargiovanni, de 17 años, en la madrugada del domingo. La autopsia determinó su muerte por un paro cardiorrespiratorio, producto de una sobredosis con algún tipo de droga. Se ordenó un estudio de toxicología que estará pronto en los próximos días.
"Es muy probable la muerte por una droga, pero no se sabe cuál todavía", dijeron a El País fuentes judiciales.
Es poco lo que se sabe. La joven salió con una amiga a un boliche en la Ciudad Vieja. Esta comentó que bailó con algunas personas y que una de ellas le dio dos pastillas. Minutos más tarde, ya en la calle, la chica se mareó y se cayó al piso. La subieron a un taxi y la trasladaron al Hospital de Clínicas. Allí murió.
La Policía solicitó ayer la colaboración para contactar al taxista que entre la hora 2 y 7 de la mañana tomó un viaje en San José y Juncal o en Soriano y Juncal, para tener mayor información sobre el traslado de la joven al Hospital.
Consultados por El País, los familiares de la joven se limitaron a decir que "era una chica normal", "que estudiaba" y que la Policía no les informó nada de la investigación que lleva adelante. Sin embargo, en canal 10, la madre de la joven se molestó por el estado en que le entregaron el cuerpo; dijo que le extrajeron los riñones sin ninguna autorización. "No era donante. Yo no firmé ningún papel autorizando", dijo la mujer. Agregó que está dispuesta a realizar una acción judicial.
En tanto, una muchacha que era compañera de clase de la joven en el liceo 12, aseguró que los padres no le prestaban la atención debida y que a veces se prostituía.
La droga. El éxtasis es un derivado de las anfetaminas y es común el consumo en el ambiente de la música electrónica. Una pastilla puede produce hipertermia, un aumento de la temperatura corporal. Es más intenso en ambientes cerrados, cuando se está bailando, y con gente amontonada.
"Eso puede llevar a una deshidratación importante, por eso la botellita de agua", explicó la toxicóloga Cecilia Dell`Acqua.
Ese es el efecto tóxico, pero además está el efecto buscado. En general es: disminución de sentimientos negativos, euforia, paz interior y deseo de paz por el otro.