CAMAGEY AFP y EFE
En un acto en Camagüey, Raúl Castro, presidente en ejercicio de Cuba aprovechó su discurso para ofrecer un puente de diálogo con el futuro mandatario de Estados Unidos y anunciar cambios que refloten la economía de la isla.
El presidente provisional de Cuba, Raúl Castro, admitió la urgencia de cambios económicos y ofreció, por tercera vez en su interinato al frente de La Habana, diálogo a Estados Unidos, durante la mayor fiesta revolucionaria de la isla, en la que su hermano Fidel estuvo ausente por primera vez en 48 años.
Un año después de dejar el cargo, en la fecha en que se celebra el asalto al cuartel Moncada -considerado el inicio de la revolución cubana- buena parte de la población interpretó ayer la ausencia del histórico líder como la señal de que Fidel ya no regresará al poder.
Justamente ayer, cuando se cumplió un año de la última aparición pública de Fidel Castro, su hermano Raúl, quien recibió oficialmente el poder el 31 de julio de 2006, llamó a una mayor productividad en el país y tendió un camino al diálogo con el futuro presidente de EE.UU. a ser electo en los comicios de 2008. Sin embargo, la oferta fue desestimada por Washington.
"Si las nuevas autoridades norteamericanas dejan por fin a un lado la prepotencia y deciden conversar de modo civilizado, bienvenido sea. Si no es así estamos dispuestos a continuar enfrentando su política durante otros 50 años si fuera necesario", dijo Raúl durante su discurso ante 100.000 personas en el acto de Camagüey.
Para Raúl, el gobierno estadounidense tiene dos opciones: "mantener la absurda, ilegal y fracasada política contra Cuba o aceptar el ramo de olivo que extendimos". La iniciativa representa el tercer intento -los anteriores habían sido el 18 de agosto y el 2 de diciembre- de diálogo con la Casa Blanca.
La respuesta de EE.UU. fue tajante no dejó margen a la negociación. "El único diálogo real que necesita es con el pueblo cubano. Y pienso que si el pueblo cubano fuera capaz de expresar su opinión sobre la cuestión de si le gustaría o no elegir libremente a sus líderes, la respuesta sería probablemente sí", dijo el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack.
CAMBIOS. Pese al cambio de Castro al frente del país, Raúl aseguró que el país no sufrirá una "transición" política. Aun cuando la posibilidad de cambios en materia política quedó descartada -pese a las elecciones, con un solo partido participante, previstas para 2008- sí dijo que se estudian cambios económicos que incluyen un posible incremento de la inversión extranjera, pero que no variarán la línea del régimen.
Durante su gobierno provisional, Raúl Castro no ha puesto en marcha reformas significativas ni ha podido dar solución a los importantes problemas que ayer mismo reconoció en su discurso.
Raúl Castro no se ha dejado llevar por la aparente bonanza que reflejaban las últimas cifras de crecimiento del país -un 12,5 por ciento el pasado año- y se ha volcado en trabajar estrechamente con sus asesores, con cuadros del Partido Comunista, el Gobierno y expertos economistas para identificar problemas y posibles salidas.
Los informes recibidos por Raúl Castro mencionan la precariedad salarial, las dificultades que plantea la coexistencia de dos monedas en el país, la falta de vivienda, las carencias del transporte, la corrupción y la existencia de un enorme mercado paralelo al que los cubanos acuden para resolver sus necesidades cotidianas.
Sus conclusiones sobre estas consultas parecen claras, a juzgar por su discurso de ayer: Cuba no ha salido del período especial y no hay lugar para alegrías, es necesario acometer cambios estructurales, mantener la disciplina, incrementar la productividad e impulsar la agricultura y la industria.
Voces de disidencia interna
Como respuesta al discurso del gobernante interino Raúl Castro, el opositor interno cubano Oswaldo Payá, líder del ilegal Movimiento Cristiano Liberación (MCL), pidió ayer al presidente provisional de Cuba, Raúl Castro, la liberación "inmediata" de los presos políticos, una nueva Ley Electoral y un diálogo "civilizado y fraterno" entre cubanos.
"Esto es un paso más en la oficialización institucional de la sucesión del paso de poder que Fidel Castro hizo a Raúl Castro hace un año. Es el reconocimiento de que ya su capacidad, su liderazgo personal y simbólico sobre la sociedad cubana ha pasado", opinó el opositor moderado Manuel Cuesta..
Para Martha Beatriz Roque, considerada la "dama de hierro" de la oposición cubana , "era de esperar" que el mandatario cubano no estuviera en el acto de este jueves. "Fidel Castro como presidente y Comandante en Jefe esta terminado", expresó.
La salud de Fidel y su ausencia
CAMAGEY
La salud de Fidel Castro, pese a ser tratado como "secreto de estado" por el gobierno de Cuba, no dejó de estar presente en el discurso de su hermano Raúl.
El presidente provisional de Cuba dijo que su hermano Fidel, que cumple 81 años en agosto, "ya despliega una actividad cada vez más intensa y sumamente valiosa (...), que ni en los momentos más graves de su enfermedad dejó de aportar su sabiduría y experiencia ante cada problema".
En su oratoria, Castro también se refirió a las especulaciones nacidas del gobierno de Estados Unidos tras del alejamiento de su hermano del poder. "Soñaban con que se entronizaría el caos y que el socialismo cubano terminaría por desplomarse".
Tras su alejamiento del poder en 2006 a causa de una enfermedad intestinal, a Fidel se lo ha visto en esporádicas apariciones, siempre a través de videos o fotografías.
Incluso, Raúl en su discurso de ayer no mencionó en ningún momento la posibilidad de que su hermano reaparezca próximamente. La disidencia (ver aparte), pero también muchos de sus fieles seguidores en la isla, comienzan a hacerse la idea de que no volverá a desplegar su oratoria en público. AFP