Ancap estirará hasta agosto el análisis de un posible nuevo ajuste al alza de los combustibles, pese a que ayer el barril de crudo cerró a U$S 75,88, muy por encima de la referencia de U$S 68,60.
El presidente de Ancap, Daniel Martínez, dijo ayer que recién "en los primeros días de agosto valoraremos" el nuevo ajuste ya que en los U$S 45 millones que se calcularon de pérdidas entre abril y junio por no ajustar los precios en tiempo se contempló todo el mes de julio.
Entre abril y junio, Ancap perdió U$S 18.790.226 por atraso en ajustar los precios a lo que se sumó un sobrecosto de U$S 17.229.295 por los combustibles que tuvieron que importar mientras estuvo parada la refinería.
La demora en el ajuste de julio sumada al aumento de menor magnitud que se concretó le generó una pérdida de U$S 9.508.968, lo que en total sumó una pérdida de U$S 45.528.489.
El 12 de junio pasado se aplicó un aumento de 3,8% en promedio en el precio de los combustibles que, según Martínez, debió haber sido de más de 10% si se hubieran trasladado en su totalidad los incrementos en el precio del crudo. De todas formas adelantó que de no cambiar la situación (el crudo estaba a U$S 72,56) Ancap debería volver a subir el precio a los consumidores en 15 días.
Sobre el mediodía de ayer el funcionario se mostró optimista por la evolución del crudo West Texas Intermediate que se toma como referencia, ya que en los últimos tres días había tenido un retroceso en la escalada de precios. "Por suerte viene bajando, pero igual está lejos de la referencia" de U$S 68,60 que se tomó, dijo. Sin embargo, al cierre de la jornada, el crudo subió 3,2% (sumando U$S 2,32) recuperando todo lo que había perdido entre viernes y martes y alcanzando una diferencia de U$S 7,28 por arriba del valor de referencia que tomó Ancap para el último ajuste.
La suba del crudo de ayer fue impulsada por la baja en las reservas que la semana pasada cayeron 1,1% tercera vez consecutiva y que ya acumulan una pérdida en los últimos 20 días de tres millones de barriles.