Con un panorama de superpoblación en las cárceles del interior, la medida de traslado de reclusos del Comcar entraña más dificultades que beneficios. La mayoría de los jefes policiales lo aceptan a regañadientes, pero como medida temporal.
La cantidad de reclusos manejada por la ministra del Interior, Daisy Tourné, es de unos 200. El plazo es hasta fin de año, cuando las reformas en el Complejo Carcelario de Santiago Vázquez y en el Penal de Libertad permitan reabsorber una población reclusa que de todas formas continúa siendo alta para la capacidad locativa del sistema.
Una ronda de consultas realizada por El País con varios jefes policiales del interior reveló que para la mayoría de ellos el planteo de la ministra Tourné les agrega una nueva dificultad. Algunos establecimientos del interior, como es el caso de Canelones, además de la superpoblación tienen problemas extremos de atención sanitaria que el Ministerio del Interior procura solucionar.
Pese a estas dificultades, muchos jerarcas policiales se mostraron inclinados a "darle una mano a la ministra". El hecho de que la idea del traslado masivo haya sido planteada como una consulta por Tourné en una cumbre de jefes con la cúpula del Ministerio, surtió un efecto removedor.
Una comisión ad hoc creada por el Ministerio y conformada por el jefe del Estado Mayor Po-licial, Luis Ituarte, el director nacional de Cárceles, Julián Ro- dríguez, y la jefa de Policía de Paysandú, María Cristina Domínguez, en representación de los jefes del interior, será la encargada de estudiar los perfiles de los reclusos del Comcar que serían trasladados y elevará su informe la semana próxima.
"dar una mano". Esa es la idea que quedó en el grueso de los jerarcas policiales. "Le vamos a dar una mano a la ministra", dijo por ejemplo el jefe de Policía de Salto, Walder Ferreira, cuando El País le consultó sobre la medida.
"Acá tampoco estamos bien, pero correremos los riesgos propios de la situación con la esperanza que tengamos que dar cabida a presos de buen comportamiento y que no hayan cometido delitos demasiado graves", precisó Ferreira.
La idea de que los principales establecimientos carcelarios del Sur del país están al borde del colapso quedó firme. Muchos titulares de jefaturas departamentales ya asumieron la posibilidad de recibir entre 10 y 15, promedio, reclusos en forma temporal. Otros, como es el caso del jefe de Artigas, sencillamente dicen que no pueden recibir más. En este sentido, el inspector Hugo Ferreira pidió a título expreso en la reunión celebrada en el Ministerio del Interior "que en lo posible no se manden presos, porque no hay condiciones para alojarlos". No se trata de mala voluntad, el recinto carcelario de Artigas tiene 100 años de construido, está en el centro de la ciudad y apenas a tres cuadras de la frontera con Brasil. El único paliativo que Ferreira pudo ofrecer en esas circunstancias es que le "devuelvan" los presos artiguenses que fueron trasladados al Comcar por superpoblación.
Otro ejemplo extremo es el de la cárcel de Minas. Tiene capacidad para 40 reclusos y actualmente aloja a más de 80. La cárcel minuana conserva malos recuerdos de traslados recibidos en otras épocas y que alteraron profundamente la tranquilidad de la ciudad. De todas formas el jefe de Policía de Lavalleja, Erode Ruiz, respondió "estamos dispuestos a recibir reclusos en el entendido que estos vienen en forma temporaria. Vamos a colaborar para salir de esta situación".
Con otra problemática, la que por su población es la tercera cárcel más grande del país, Canelones, también podría recibir una decena de reclusos. "No nos ocasionan problemas", se limitó a comentar el jefe canario, Sergio Guarteche.
Canelones tiene una población actual de 830 internos. De todas formas, el establecimiento atraviesa una situación de emergencia sanitaria ya que no cuenta con suficientes médicos de guardia. El inspector Guarteche sugirió a la ministra Tourné que antes de resolver el traslado procurara solucionar este problema. "El Ministerio está trabajando muy rápido en esto", apuntó Guarteche.
Por su parte, el jefe de Durazno, Miguel Ángel Magallanes, dijo a El País que el centro a su cargo podría recibir entre 10 y 15 reclusos, pero puso especial énfasis en el perfil de los mismos. La cárcel duraznense tiene actualmente 78 reclusos, pero en el mayor pico de población alcanzó los 104. "En nuestro caso vamos a elegir bien el perfil, que sea acorde con el que tiene nuestro centro penitenciario, que es de mediana seguridad, sin problemas internos graves, donde no hay hacinamiento ni problemas de comida", explicó Magallanes.
En el caso de Río Negro, la cárcel granja de Cañitas no tiene problemas de hacinamiento, cuenta con un total de 64 reclusos. No obstante, el jefe Daniel Balbis, reparó en que el traslado supondría un nuevo foco de atención para una fuerza policial muy exigida por la instalación de la planta de Botnia.
Otra cárcel situada en el área metropolitana, como la de San José, no estaría en condiciones de recibir traslados. El recinto tiene una capacidad para 40 internos y tiene 112. En este departamento se construye una nueva cárcel en la localidad de Juan Soler, pero hasta tanto no se termine, la jefatura local no podrá recibir más presos. Esta situación será planteada en la comisión especial.
Tourné: la medida es preventiva
La ministra del Interior, Daisy Tourné, dijo ayer a El País que la medida de traslados será en forma extraordinaria y con carácter estrictamente transitorio hasta que se tengan nuevas plazas cuando se termine la refacción del viejo edificio en el Penal de Libertad y unas 240 nuevas plazas previstas para el Complejo Penitenciario de Santiago Vázquez.
Eso sería sobre fin de este año. De la misma forma Tourné dijo que una comisión estudia los reclusos que podrán ser trasladados y cuyo perfil será de los denominados "presos livianos", es decir de poca peligrosidad.
"No queremos causarles problemas a los establecimientos departamentales por lo que no enviaremos presos pesados", aseguró la ministra. En este sentido el establecimiento ofrecido por el ministerio de Defensa en Punta de Rieles sería para presos de baja peligrosidad. "Lo que queremos es prevenir situaciones graves. En una semana la comisión tendrá listo el informe sobre los presos que podrían ser trasladados", indicó la jerarca.
La ley de Rendición de Cuentas, en el texto aprobado ya en la Cámara de Representantes, establece un monto de $ 2.448.000 para ser ejecutado durante 2008 en obras de construcción de un nuevo módulo para el Comcar y un nuevo establecimiento para Maldonado. Para el ejercicio de 2009 se establece un monto a ejecutar para estas obras de $ 12.240.000. Cabe recordar que las obras de refacción que se llevan a cabo en el Penal de Libertad, mediante un convenio con el Ministerio de Transporte y Obras Públicas, se espera estén concluidas a fines de este año. Asimismo hay partidas previstas para Treinta y Tres y la nueva cárcel de San José.
Cárcel al borde del colapso
El Complejo Carcelario de Santiago Vázquez es, por lejos, el establecimiento más comprometido en materia de superpoblación. Tiene una población actual de 3.050 reclusos, cuando su capacidad original está destinada a albergar a 1.412 internos. El centro tiene módulos de media y de alta seguridad, todos superpoblados. En el Penal de Libertad la situación de población está dentro de los límites, aunque el establecimiento reviste características de máxima seguridad por lo que debe ser considerado aparte en el sistema. Tiene actualmente una población aproximada a los 560 reclusos y su capacidad es de 600 plazas. Algunos otros centros dependientes del sistema nacional, como es el caso de La Tablada -cedido por el Inau- se encuentra también largamente excedido en su capacidad locativa original. Tiene una población actual de 214 reclusos y plazas sólo para 190.
Puntos clave
Canelones
Emergencia sanitaria
La tercera cárcel más grande del país no tendría problemas en recibir hasta 15 reclusos más. De todas formas, antes de ello, deberá solucionar la atención médica de los reclusos.
San José
Superpoblada
Esta cárcel está largamente superada en población. Las jerarquías locales plantearán a la comisión especial la imposibilidad de recibir traslados hasta no tener el nuevo local.
Artigas
Superpoblada y antigua
La cárcel artiguense tiene casi el doble de población que permite su capacidad. Pero además, el edificio es obsoleto, construido hace 100 años y apenas a tres cuadras de la frontera.
Lavalleja
Superpoblada
La cárcel de Minas tiene exactamente el doble de reclusos de su capacidad. En la ciudad se recuerdan los problemas que crearon traslados registrados en épocas anteriores.
Río Negro
Seguridad local
En el caso de esta cárcel el problema no es de capacidad, pero se apunta al balance de fuerzas para una Jefatura que tiene el tema de Botnia como prioridad de seguridad local.
Rivera
Superpoblada y antigua
El caso de Rivera es también extremo: con una capacidad de 90 plazas alberga a 227 reclusos. La cárcel ubicada en el centro de la ciudad y en precarias condiciones es de 1927.