HENRY SEGURA
Un sistema de proyección de cine digital será presentado el próximo lunes en Montevideo. De esta manera, la empresa brasileña Rain toma la iniciativa en un terreno en el que es fácil prever se producirán grandes cambios.
Más de ciento quince salas de cine brasileñas hoy están unidas a través del sistema desarrollado por Rain. En mayo de 2004 comenzaron las operaciones de la empresa que propone una solución para interconectar vía satélite salas de cine.
Bajo el nombre Kinocast creó un software que permite administrar todo el contenido de las salas cinematográficas, soportando todas las tecnologías de proyección y compresión de datos del mercado. Sus responsables además sostienen que es muy fácil de operar.
La demostración que se hará el lunes en una sala montevideana es apenas un paso dentro de los cambios que se vendrán. El acto no significa que la empresa de cine implicada en la exhibición vaya a adoptar la tecnología digital, ya que simplemente se ha limitado a alquilar sus espacios.
El desarrollo de la tecnología digital es de los temas cruciales para la industria cinematográfica, tanto en lo referido a la producción como en lo que tiene que ver con la distribución y exhibición. Al estar alcanzándose calidades similares a las conseguidas con las tradicionales películas de acetato de 35 milímetros, la adopción de los sistemas operativos digitales parece ser algo inexorable.
Quienes están detrás de las nuevas tecnologías sostienen además que hay una notoria baja de costos operativos, con lo cual se incide directamente en la rentabilidad de un negocio, sobre todo del que está por fuera de las multinacionales del sector. También argumentan que al tener tanta flexibilidad, las salas pueden ofrecer otros servicios, más allá de la exhibición de películas.
En España, por ejemplo, hay fuertes campañas de operadores locales para que las salas asuman los cambios operativos. El propio Ministerio de Industria, Turismo y Comercio aprobó un plan de subvenciones destinado a facilitar la reconversión de los cines.
Las empresas vinculadas a los grandes sellos de Hollywood tampoco permanecen al margen de los cambios. Entre otras cosas porque importantes cineastas proclamaron su más absoluta adhesión a la digitalización, por lo que en muchos casos deben pasar a celuloide la filmación original digital. Es el caso de George Lucas, Robert Rodriguez, James Cameron y David Lynch.
Los realizadores sostienen que los cambios de soporte han permitido una democratización del medio: para hacer una película ya no se necesita un despliegue de medios y, consecuentemente, se reducen notoriamente los presupuestos de producción.
Para la empresa brasileña que se presenta en Uruguay, el desarrollo de su sistema le permitió dar un paso dentro de los propios Estados Unidos, donde se instaló en unión con Emerging Pictures para la distribución y exhibición de filmes independientes.