La secretaria argentina de Ambiente, Romina Picolotti, fue acusada de contratar parientes y amigos por montos "exorbitantes" y realizar gastos "injustificados" con fondos desviados de su presupuesto, según el resultado de una investigación publicada por el matutino argentino Clarín. El periódico asegura que la jerarca del gobierno del presidente Néstor Kirchner, que asumió hace un año, quintuplicó el presupuesto de la dependencia y se encuentra involucrada en contratos de trabajo irregulares. También afirma que Picolotti viaja frecuentemente "en aviones privados, compró decenas de computadoras de última generación, realizó gastos inexplicables en muebles que nadie usa y alquiló edificios para alojar a cientos de empleados contratados sin motivo".
"No estoy robando; todo es claro como el agua, no hay nada raro", se defendió la secretaria, en una entrevista que también publicó ayer el matutino.
Según el diario, los abultados gastos se realizan a partir del desvío de fondos presupuestarios hacia una fundación pública creada con otros objetivos y que no requiere los controles establecidos en la administración pública.
Picolotti reconoció que contrató a 350 personas durante su gestión, aunque aclaró que se debe a la creación de "muchas áreas nuevas" en la secretaría.
La investigación periodística de casi dos meses, que se basa en entrevistas a funcionarios y empresas, sostuvo además que la funcionaria contrató para cargos de jerarquía y con altos sueldos a su hermano y a la novia de él, al hermano de su cuñada, a la esposa de éste y a amigos de la infancia del hermano de la secretaria.
El periódico denunció además la contratación de personal sin experiencia para puestos de relevancia y estimó que los gastos de su gestión generarían este año "un déficit de casi 18 millones de pesos" argentinos, es decir U$S 5,7 millones, en la dependencia estatal.
El periódico revela que en el plan de saneamiento diseñado para la cuenca Matanza-Riachuelo fueron derivados U$S 210.000 a la provincia de Córdoba (tierra natal de Picolotti) y otros U$S 66.450 a Entre Ríos.
La investigación se publica después de que el plan de saneamiento de la cuenca, que prevé el traslado de empresas y limpieza por varios años, fuera sometido a análisis por la Corte Suprema de Justicia.
Una abogada contraria a las papeleras
Picolotti arribó en junio pasado al actual gobierno luego de haber sido una de las abogadas que representó al país ante la Corte de Justicia de La Haya en el conflicto por la instalación de papeleras en Uruguay, consideradas de riesgo para el medio ambiente por Argentina. La secretaria de Ambiente ha tenido una activa participación en defensa de la postura argentina contra las fábricas de celulosa de la española ENCE, que luego declinó en su decisión, y la finlandesa Botnia, que se inaugurará en octubre.