Fray Bentos ya avizora final del "boom"

La Batalla del Papel. Mientras la planta de Botnia se termina, los comerciantes comienzan a ver la baja en el consumo y los valores inmobiliarios ya no serán los mismos El bloqueo se vuelve total

Al margen de los vaivenes del conflicto, la planta de Botnia ya es un rasgo inequívoco de la fisonomía de Fray Bentos. La ciudad se apresta a vivir una nueva etapa luego que miles de obreros abandonen sus puestos.

En poco más de dos meses la planta estará en condiciones de funcionar. Para alcanzar su tope de producción -un millón de toneladas de pasta de celulosa por año- deberán pasar aún otros seis meses.

El predio de 500 hectáreas que descansa sobre la costa del río Uruguay experimentó un drástico cambio en 26 meses. Hoy su silueta gigantesca compite con la ciudad en tamaño, aunque muchos de sus 25.000 habitantes se preguntan qué ocurrirá luego que los 3.500 obreros que aún trabajan en la etapa final cesen en sus puestos. Es que el impacto de esta "población flotante" de 5.000 personas en su pico máximo tuvo particular incidencia en el comercio minorista y en el sector inmobiliario, cuyos valores llegaron a aumentar hasta en un 400%.

Cuando el complejo industrial comience a funcionar el personal estable se reducirá a unas 300 personas. Sin embargo las necesidades de funcionamiento de la planta impulsarán el desarrollo de una cantidad importante de servicios, desde el rubro gastronómico al de transporte y afines.

LA OBRA. "Hoy las obras civiles alcanzan el 95% y el montaje industrial más del 80%. El pico máximo de trabajadores ascendió a 5.000 y ahora esa cantidad decrece. Actualmente se encuentran trabajando en la planta unos 3.500 obreros", explicó el ingeniero Jorge Kliche, principal responsable del proyecto de la compañía finlandesa.

En este momento, mientras la construcción se va completando, se hacen ensayos en varios tramos de la planta. Las calderas, el sistema de tubería, las instalaciones eléctricas son probadas en base a un minucioso cronograma.

"En los próximos dos meses el nivel de gente asignada a la obra va a decrecer y la gente asignada a la producción va a crecer", indicó Kliche.

"Desde afuera se va a ver muy poco. No se observarán cambios en la construcción, pero más departamentos internos comenzarán a producir", aclaró el técnico.

Por su parte, los responsables de Botnia aclaran que la puesta en funcionamiento no será de un día para otro. "No se trata de subir una llave y que todo comience a funcionar", aclara un directivo.

Ello significa, según explicaron los responsables de la empresa, que la puesta en marcha es en realidad progresiva y en los hechos ya comenzó. Según los planes, en octubre todo el complejo estará debidamente testeado y en condiciones de iniciar la producción. De todas formas, la decisión de ingresar de lleno en la producción quedará en manos de las máximas jerarquías de Botnia.

LA CIUDAD. Una escena que se repite actualmente en casi cualquier punto de Fray Bentos es la de gente preparando el equipaje para abandonar la ciudad.

La mayoría de los comerciantes fraybentinos consultados por El País aún no siente que ha llegado "el fin de las obras". "El efecto se verá recién en poco más de un mes, cuando ya no se vuelquen las quincenas de los obreros", dice uno de ellos.

Walter Latapié se dedica al rubro de gomería y balanceo de vehículos. En estos dos años ha vivido el mejor momento de su carrera comercial. "Tanto el año pasado como este, trabajamos muy cómodos, ahora vemos que el ánimo de la gente en general es otro".

El presidente de la Asociación Comercial e Industrial de Río Negro, Leopoldo Cayrús, cree que "la gráfica es altamente positiva".

Con una dosis de realismo reconoce que lo que hoy vive la ciudad "era algo previsible. Teníamos claro el descenso ocupacional de Botnia, y se hará muy notorio en el comercio local, pues se trata de gente que consume".

Cayrús explica que el futuro de la ciudad ha sido materia de conversación permanente con los afiliados. "Algunas situaciones podrán escaparse, porque después de tantos meses viviendo una época de bonanza es difícil ajustarse de un día para el otro", señala.

Tal vez quienes más vieron esta bonanza fueron las empresas inmobiliarias. Los alquileres alcanzaron precios récords y llegaron a incrementarse hasta un 400% en sus valores.

"Aún hoy existe una demanda sostenida, producto de las empresas que han llegado contratadas para acelerar el fin de las obras", indica Fabián Villalba de la inmobiliaria Rosas. "El mercado inmobiliario de Fray Bentos se vio alterado para siempre y ya nunca se volverá a los valores que existían antes (del proyecto de Botnia)", comenta Villalba. La vida, definitivamente, cambió en la ciudad.

Algunos datos para la "ficha técnica"

Desde que se inició el proyecto Orion se ejecutaron 180.000 metros cúbicos de hormigón armado, el doble de lo que usa por año Montevideo.

Para preparar el terreno sobre el que se levantaría la planta se movieron más de 2 millones de metros cúbicos de tierra a lo largo del período.

En la obra civil se utilizaron 15.000 toneladas de acero para estructuras metálicas.

Se construyeron 150 kilómetros de cañería, de los que 16 kilómetros están bajo tierra.

Desde el punto de vista ocupacional, es la obra con mayor concentración de mano de obra en los últimos 30 años.

Trabajaron más de 40 empresas del ramo de la construcción, nacionales y extranjeras.

En el montaje de la planta se colocaron 1.200 kilómetros de cables, 2.000 motores, 10.000 conexiones eléctricas y 150 tanques.

En el pico de ocupación que se prolongó por más tiempo, trabajaron unos 4.000 obreros, el 32% de Fray Bentos, el 53% de Río Negro, Salto y Paysandú, y el 13% eran obreros extranjeros.

La planta se autoabastecerá de energía eléctrica, pero además producirá el 10% de la electricidad que se consuma en Uruguay, generación similar al Rincón del Bonete.

Endurecen el bloqueo en puentes

Los tres puentes volvieron a quedar cortados ayer. Al corte por tiempo indefinido que desde el 20 de noviembre de 2006 lleva a cabo la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, se sumó Concordia. En tanto, en Colón los cortes se mantendrán en forma intermitente -tres horas diarias y cuatro los fines de semana-, aunque el asambleísta Alfredo De Angelis dijo que la "idea es que los tres puentes queden cortados durante todas las vacaciones de julio".

Paralelamente al endurecimiento de las medidas, en las autoridades uruguayas comienza a crecer la preocupación por lo que se prevé será un crecimiento de las hostilidades una vez que la planta esté en funcionamiento.

Ello, sumado a algunos hechos que continúan siendo investigados -como el incendio en el depósito de la forestal subsidiaria de Botnia el 19 de junio pasado- ha extremado el alerta para los servicios de seguridad. Equipos de inteligencia militar monitorean constantemente estas amenazas, en tanto que la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) del Ministerio del Interior sigue las actividades de grupos radicales que apoyan la lucha contra la instalación de las plantas de celulosa.

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