El presidente venezolano Hugo Chávez dijo estar dispuesto a retirar su adhesión plena al Mercosur, que atacó duramente y fue aún más duro con Brasil. Sus declaraciones fueron conocidas a poco de llegar a Irán, donde se reunirá con su flamante aliado el presidente Mahmud Ahmadineyad, luego de completar la gira por Rusia.
"No estamos desesperados por entrar a un viejo Mercosur que no quiere cambiar. Si no podemos entrar al Mercosur porque la derecha brasileña tiene más fuerza, entonces nos retiramos", declaró en Teherán a los enviados de la prensa oficial venezolana.
"Si ellos no quieren que nosotros ingresemos al Mercosur, no tenemos ningún problema. Yo incluso soy capaz de retirar la solicitud", agregó Chávez.
La dura referencia al Congreso brasileño se suma a sus recientes declaraciones contra los legisladores norteños, a los que acusó de "loros" al servicio de Washington.
Precisamente, esta semana el canciller brasileño Celso Amorim había declarado que su país condicionaba el ingreso pleno de Venezuela al bloque regional a una retractación de Chávez respecto de los dichos que agraviaron al Congreso.
"Nadie quiere una autoflagelación de Venezuela. Es necesario un gesto positivo en relación al Congreso brasileño", había declarado Amorim al diario O Globo.
Lejos de ello, el mandatario venezolano redobló su ataque. Incluso, como alternativa al acuerdo regional, Chávez volvió a agitar la bandera del ALBA (siglas de Alternativa Bolivariana para América), que por ahora integra con Bolivia, Cuba y Nicaragua. "Fuera de esa forma de integración, lo que queda es el viejo modelo neoliberal del cual ya Venezuela se ha liberado, y queremos ayudar a liberar a otros países", declaró Chávez.
Su ausencia en la Cumbre del Mercosur que se celebró esta semana en Asunción, levantó resquemores que el vicepresidente Jorge Rodríguez intentó disipar reafirmando su adhesión al bloque.
Lo cierto es que Chávez concentra su atención ahora en Irán, con cuyo presidente analizará la situación mundial y, en particular, la marcha de los acuerdos bilaterales firmados en 2006. Dichos acuerdos abarcan la explotación de petróleo, petroquímicos, vivienda, aviación civil, medicinas. Tiene también previsto reunirse con el líder supremo iraní, el ayatolá Ali Chamenei.